Reformas: invierte hoy para ahorrar mañana

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Hacer una reforma en casa puede parecer algo complejo. Pero si consiguiéramos ahorrar al año 1.500 euros, debido a las mejoras implementadas, nuestra perspectiva seguro que cambia. En las reformas debemos tener una visión a largo plazo. Aunque no lo creamos, conseguiremos ahorrar dinero con el paso del tiempo. Y tendremos, además, una vida mucho más agradable, gracias a una mejor eficiencia energética en nuestro hogar. Pero ahora llega la gran pregunta, ¿cómo conseguirlo? Vamos a repasar a continuación aquellos aspectos menos conocidos para conseguir llegar a ahorros como los mencionados, al realizar una reforma.

Aislar es ahorrar

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que aislar es sinónimo de ahorrar. Así que voy a desvelar consejos menos comunes y conocidos, para conseguir ambos objetivos.
En primer lugar, debemos prestar atención a las ventanas. Comúnmente, cuando se analiza este apartado, se habla de materiales y acristalamiento, principalmente. Sin embargo, es vital contar con profesionales adecuados que nos aseguran un perfecto sellado. Que no haya huecos o cavidades que, por pequeñas que sean, reduzcan la capacidad de aislar. De nada servirá contar con ventanas de PVC con un doble acristalamiento si, posteriormente, hay fisuras.

Suelos, techos y paredes. Trucos para ahorrar más y ser más eficiente

Otro aspecto que no suele tenerse en cuenta son los suelos y techos. Para los primeros debemos huir de las baldosas. Son un material común en cocinas o terrazas, al ser aparentemente más duraderos y, sobre todo, más fáciles de limpiar. Sin embargo, en el resto del hogar debemos descartar su uso, si estamos pensando en conseguir un buen aislamiento térmico que aumente la eficiencia energética de nuestra vivienda.
Con respecto al techo, un truco (si la altura de tu vivienda lo permite) consiste en crear un falso techo y ubicar en su interior materiales aislantes. Que, además, permitirán una reducción considerable de molestias entre vecinos, tanto de ruidos que podamos emitir nosotros, como de los que sean emitidos por ellos.
Con las paredes ocurre algo parecido. En el caso de que hablemos de una vivienda unifamiliar o una comunidad de propietarios, puede resultar interesante activar las fachadas ventiladas. Se trata de la introducción de un soporte para implantar una especia de “segunda” pared exterior. De este modo, crearemos una cámara de aire que actúa como si fuera una chimenea. Absorbe el frío, expulsa el calor y se convierte en una gran solución para evitar humedades.
En el caso de una vivienda particular (piso), no se podrá actuar en el exterior. Para estos casos, aplicaríamos técnicas similares al falso techo. Es decir, crear una segunda pared en el interior de la vivienda, recubierta o provista de materiales aislantes. Entre los más recomendables se encuentran el poliestireno extruido. Incluso los aislamientos ecológicos, como el corcho, resultan de utilidad para estos casos en los que queremos aumentar lo máximo posible la eficiencia energética.
Según datos recientemente aportados por Albert Grau, gerente de la Fundación La Casa que Ahorra, en una entrevista realizada en El Periódico, el ahorro de una casa bien aislada y eficiente puede ser de 1.500 € al año, en una vivienda de 100 metros cuadrados ubicada en Burgos.

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