Jorge Moruno (Más País): “Venimos a desequilibrar la balanza hacia el lado progresista”

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ÁLEX PUYOL

M. C.

Jorge Moruno estuvo en el núcleo impulsor de Más Madrid y ahora forma parte del equipo que está poniendo en marcha el armazón dialéctico y programático de Más País. Este sociólogo, experto en las transformaciones del trabajo en el siglo XXI y que fue el responsable de Discurso y Argumentario de Podemos hasta 2017, subraya que la candidatura que lidera Iñigo Errejón llega para desbloquear una situación en la que “unos no han garantizado que haya gobierno y otros no han garantizado que haya gobierno de progreso”. Moruno señala a Sánchez como el principal responsable de la repetición electoral y advierte de la posibilidad de que intente mirar a su derecha para “ser presidente de cualquier manera. Y nosotros ahí no vamos a estar”.

Qué aporta Más Madrid al 10-N?
Una cosa fundamental en la coyuntura en la que estamos: la capacidad y la voluntad de desbloquear la situación. Pero no de desbloquearla en abstracto, sino de desbloquearla hacia posiciones que amplíen los derechos sociales, que amplíen la capacidad democrática de la población. Por lo tanto, desbloquear hacia el lado progresista. Nos hemos encontrado en una situación en la que unos no han garantizado que haya gobierno, y otros no han garantizado que haya gobierno de progreso. Venimos a ampliar y a sumar a más gente. Pensamos que podemos evitar que aumente la abstención.

¿Qué garantía hay de que no fragmentarán el espacio progresista, que es la principal crítica que se les está haciendo?
Es una crítica que siempre se utiliza, independientemente de las coyunturas y de las situaciones concretas. Se utiliza como un axioma el que la división de la izquierda fragmenta el voto. Bueno, depende de dónde, cuándo y en qué situación. En las últimas elecciones autonómicas, del 26 de mayo, también se repetía este mismo discurso. Sin embargo, la suma de Unidas Podemos y de Más Madrid consiguió más votos que el 28 abril con Unidas Podemos por sí sola y, ojo, con diez puntos menos de participación. Más votos con menos gente votando. Nuestra intención es sumar en aquellos lugares en que la proporcionalidad, si no es exacta, es bastante elevada, para evitar la abstención y sumar a más gente.

Sin embargo, hay cierta inquietud por su impacto tanto en el PSOE como en Podemos. ¿A quién prevén que pueden robarle más votos?
Tendrán que preguntarse qué tareas han dejado de hacer. Pedro Sánchez intenta que la aparición de Más País es una cuestión que se limita a la izquierda del Partido Socialista, como diciendo “conmigo esto no va, yo soy el único partido que puede garantizar la estabilidad”. Esto es el síntoma de que la candidatura de Más País no tiene la intención de recomponer el espacio de la izquierda, sino recomponer el proyecto de la España democrática. Entendemos que hay una mayoría social que más allá de siglas, de carnés de partido, que está de acuerdo en cosas de sentido común: en defender los servicios públicos, en la transición ecológica, en frenar la violencia machista… Hay una serie de consensos que están más avanzados en la sociedad que en las fuerzas políticas.

¿Quién es el responsable de que haya elecciones, Pedro Sánchez o Pablo Iglesias?
Hay una responsabilidad general. Ahora bien, quien es más irresponsable es quien tiene más responsabilidad. En este caso, estamos hablando de Pedro Sánchez. En el caso de Podemos, yo no hubiera condicionado todo a un gobierno de coalición. Dicho esto, creo que lo hizo bien hasta julio, cuando rechazó una oferta que luego ha estado reclamando en septiembre. Y Pedro Sánchez puso encima de la mesa una oferta que caducaba, como un yogur. Lo que era válido en julio no era válido en septiembre, y eso tampoco es serio. Yo estaba convencido de que no iba a haber elecciones, pero la vida te da sorpresas.

¿Por qué cree que Pablo Iglesias lo apostó todo al gobierno de coalición?
Alguien dirá que esa es la única garantía de hacer real aquello que se pacta, porque estás dentro del Gobierno. Bueno, los consejos de ministros no funcionan con ministerios autónomos. Y recordemos, el consejo de ministros está sometido al presidente del Gobierno. No hay ninguna garantía de nada, ni con un acuerdo programático ni entrando en el Gobierno. Sí que hay poder de negociación en los Presupuestos Generales del Estado.

¿Ha sido una decepción que los Comuns hayan decidido permanecer en Unidas Podemos?
Cada uno toma sus propias decisiones acorde a los análisis que hace. Veremos si más adelante nos podemos poner más o menos de acuerdo. Ojalá así sea.

“Yo no hubiera condicionado todo a un gobierno de coalición”

¿El futuro de la política europea pasa por la política verde?
Me criticaron mucho por un tuit que puse hace un par de años, en el que decía que el feminismo y el ecologismo son las cajas de herramientas de la crítica a la economía política en el siglo XXI. Es decir, creo que el feminismo y el ecologismo -aunque haya empresas que traten de capturarlos, ideologías que los venden con otra declinación, como sucede con el feminismo liberal- son corrientes de fondo que están transformado sustancialmente nuestro modo de vida. Entran de lleno en cuestiones fundamentales, en la manera en que están organizadas nuestras sociedades. Estoy hablando de cuestiones como la división sexual del trabajo, como los cuidados, la energía, el modelo agroalimentario, en qué trabajamos, en cómo trabajamos y en cuánto trabajamos, en la movilidad… Hacia todo eso que vertebra la manera en la que vivimos, el feminismo y el ecologismo son una mirada que nos pone frente al espejo. Más temprano que tarde, medidas que parecen muy radicales serán de necesidad urgente. No hay alternativa, ecosocialismo o barbarie.

Tras las últimas elecciones en Austria, una de las opciones de gobierno que está encima de la mesa es la de la derecha que ha ganado las elecciones, y que ha estado gobernando con la ultraderecha, con los verdes. ¿Se plantean algún tipo de acuerdo de gobierno en el que también esté Ciudadanos?
Venimos a desequilibrar la balanza hacia el lado progresista. Y, como comentaba al principio, Pedro Sánchez no es garantía de que haya un gobierno progresista. Por ejemplo, mantiene la misma opinión que el Partido Popular sobre la regulación de los precios de los alquileres. Creo que debería estar abierto a debatirlo, porque está sucediendo en infinidad de países a nuestro alrededor. Países que, por cierto, tienen un porcentaje de vivienda pública y social a años luz del que tenemos en España. Sánchez podría tratar de ser presidente de cualquier manera. Y nosotros ahí no vamos a estar.

“Nos diferencia de Podemos otra manera de entender la intervención política y pública”

¿Les gustaría estar en un gobierno de coalición o prefieren quedarse fuera?
No hay que cerrarse las puertas, pero personalmente creo que lo más adecuado es un acuerdo programático. Poner encima de la mesa las cuestiones que preocupan a la ciudadanía. Poner en el centro eso a la hora de llegar a acuerdos. Esa es la prioridad, porque aquí el orden de los factores altera el producto.

¿Cuáles serían esas cuestiones? Porque la otra gran crítica que se les hace es que no tienen programa.
Han vuelto los hits de 2014: no tenéis programa, división de la izquierda, ¿quién os financia?… Esto nos lo ha llegado a decir la misma gente que era acusada de eso. Nosotros pensábamos que no iba a haber elecciones, y ahora estamos elaborando las líneas maestras programáticas. Pero tampoco hace falta pensar mucho en qué sentido irán. Cualquiera puede mirar el programa de las autonómicas y se puede hacer un poco la idea de cuáles serán: la pata verde, la pata morada y la pata socieconómicas. En breve se publicarán, ya en papel, lo que proponemos.

Esas tres patas programáticas son las que también defiende Podemos. ¿Qué les diferencia de ellos?
Habrá algunas medidas que sean diferentes, otras en las que coincidamos. En las últimas elecciones había muchos elementos programáticos en los que podían coincidir Partido Socialista y Podemos, y no por eso eran partidos iguales. Dicho de otra manera, los programas son importantes. Pero si solo fuera por eso, en las elecciones sólo habría que registrar programas, papeles, porque el resto da igual. En mi opinión, no es así. Tiene que ver con la capacidad táctica, con la virtud política de cada actor de hacer carne esas medidas programáticas. Y eso no viene definido por lo que pongas en un papel. Nos diferencia de Podemos otra manera de entender la intervención política y pública. Otra manera de entender las correlaciones de fuerzas. Otra manera de entender cómo hacer política. No hay más que ver la manera de intervenir que tiene Iñigo Errejón o la que tiene Juan Carlos Monedero.

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