Conocer Colmenar Caminando homenajea a Mariano Blanco, su socio nº 0, con una ruta por su 90 cumpleaños

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La Asociación ‘Conocer Colmenar Caminando’ celebró el 90 cumpleaños de su socio nº 0, Mariano Blanco Villascuerna en una ruta 60/90 casi de cine en la que participaron unas 140 personas procedentes tanto de Colmenar Viejo, incluido su ex alcalde, Miguel Ángel Santamaría, como también de bastantes otros pueblos cercanos (Pedrezuela, con su club de montaña, Manzanares, Miraflores, Guadalix de la Sierra, Soto del Real, Tres Cantos, de la propia capital…).

Todos los asistentes recibieron una magistral lección de saber andar y hacer senderismo, impartida por el maestro Mariano. Para ello eligieron ir a Soto del Real y tomar las vistas de la sierra de Guadarrama.

Sinopsis del Recorrido

Texto de Conocer Colmenar Caminando

“Nos juntamos en el templete de los músicos de la explanada de la plaza de Toros, junto al Ventorro, dando la bienvenida y agasajando a Mariano. Le recibimos con ambiente festivo y le tratamos de acompañar en el marchoso cumpleaños feliz que se marcó bailando a un ritmo que para ya quisiéramos muchos, le hicimos entrega de un chaleco que a partir de ahora distinguirá al equipo organizador de las rutas, e igualmente se le obsequio con un bonito trabajo de Laureano Campano Lorenzana sobre fotos obtenidas en nuestras rutas. También tuvimos una espontánea, Pilar García García, portando un manuscrito con una bonita poesía que compuso para la ocasión, y que allí mismo recitó. Después, nos tomamos unos dulces típicos colmenareños (bollos macizos elaborados por Sanz-Rosa al estilo tradicional), regados con un suave aguardiente y un dulce moscatel, que mitigaron la baja temperatura con que nos recibió esta mañana de enero.

El poema de Pilar García García a Mariano dice así:

La madre naturaleza
a un ser en sus brazos acogió
llenándole de la fuerza
y junto a él caminó.
Ruta tras ruta unidos
andando sin descanso
los dos como buenos amigos
sin importar el lugar.
Mariano y la madre naturaleza
una pareja especial
de la cual mana una fuerza
desde el principio al final.
Hoy es un gran día
en el que poderte felicitar
nos causa mucha alegría
y el hacerlo en este lugar.
Te felicitamos por tu edad
por tu superación constante
por ser buen compañero al caminar
y por no decaer ni un solo instante.
Que los años sigan pasando
Brindándote con ilusiones
Para seguir caminando
echándole dos cojones.

Firmado y rubricado por Pilar, su autora, que desinteresadamente entregó a
Mariano.

Luego, al iniciar la caminata, nos dirigimos hacia el recientemente remozado Parque del Vivero, y continuamos por el tramo urbano de la carretera M-625, Residencia de Ancianos de la Comunidad, rotonda de Remedios y su réplica alusiva a la Ermita, que hoy estrenamos caminando en grupo, con el testigo de fondo del antes pernicioso y contaminante Alto Eugenio, hoy totalmente urbanizado. Después, cruzamos la autovía y así llegamos a la Cruz de los Muchos Cantos o de los Muchos Muertos, dejando a la izquierda el Complejo Agropecuario y el paraje de las Cabezas. Más adelante, el camino de Chozas y los Billares, continuamos por el camino de los Remedios para llegar al Descansadero de la Dehesa y entrar a nuestra Dehesa de Navalvillar por la Talanquera de la FAMET.

Una vez dentro, caminamos por los territorios que antaño fueron ocupados por el famoso poblado del Oeste, construido por Michelena y más tarde destruido por la expropiación militar para construir la Base de Helicópteros. Tomamos el camino de la Calera, donde nos hicimos la foto de grupo con el incomparable fondo de hito comarcal por excelencia, el cerro de San Pedro, y a continuación pasamos por el lugar donde se instaló el fuerte Yanqui, en el cual rodaron algunos spaghetti Western, o también películas españolas del oeste o coproducidas, aquellas que te tocaba hacer de indio a caballo por la mañana y por la tarde de americano elegante. Eso sí, cuando el rodaje se prolongaba y la hora de la comida ya pasaba del mediodía, aún había ocasión para protestar por ello y no digamos nada sobre el racionamiento del botijo en pleno verano.

El Plan de Uso y Gestión de nuestra Dehesa de Navalvillar dice que su uso prioritario es el ganadero, pero afortunadamente también contempla otros usos y actividades compatibles, entre ellos caminar por la misma, cuando se hace en grupo tenemos que solicitar permiso, y el Ayuntamiento nos lo concedió, previo dictamen del Consejo de Medio Ambiente y del Campo, y así lo hemos hecho siempre. Por ello nos sorprendió que la nueva representante de una Asociación Ganadera exigiese en el citado Consejo la presencia de la guardería de la Dehesa durante nuestro paso, pues le preocupaba que molestásemos al ganado.

Agradecemos al resto del Consejo su dictamen favorable y a los guardas y técnicos de Medio Ambiente las facilidades que siempre nos dieron al respecto.

Conclusión, caminamos como lo hicimos siempre, por los caminos establecidos, respetando tanto al ganado con papeleta, así como a todos los animales, fauna, flora y biodiversidad de nuestra dehesa, joya natural por excelencia del municipio de Colmenar Viejo, para salir de la misma por la Talanquera del Embarcadero.

Para llegar al término de Soto sólo nos hizo falta cruzar de nuevo la carretera que va al alto del Mojón, y tomar el antiguo camino de Porquerizas de la Sierra -hoy Miraflores de la Sierra- camino actualmente más conocido como Cañada de Carrascosilla, desde donde disfrutamos de las estupendas vistas que nos ofrece de la Sierra del Guadarrama, del Valle de Chozas, de la Presa de Santillana con la Pedriza y las Guarramillas al fondo, etc. En el alto de este magnífico mirador con orientación serrana tomamos el almuerzo de media mañana, junto con el maestro caminante Don Mariano. Allí, en el alto, brindamos por todo lo alto por él a base de cava y sidra con y sin, aportadas por la organización y algún generoso caminante, y también se aportaron deliciosas tartas caseras. Así, con Mariano presente, pedimos que continúe muchos años más caminando, y si es con nosotros mejor que mejor.

A partir de aquí todo fue bajada, y aunque ya era mediodía nos encontramos a lo largo del camino con los charcos de agua helados, mientras nos encaminamos al puente de los Once Ojos, dejando a nuestra izquierda el invasivo Centro Penitenciario Madrid V, el alto del Chato, los cierros de San Bartolomé, la cerca del Concejo y los arroyos de las fuentes del Lagarto y de la Piedra. Mientras, a nuestra derecha, los cerros Peñote y de la Hoya del Bravo, que preceden a las urbanizaciones de los Rancajales y al viaducto del AVE.

Nada más cruzar el laberinto de carreteras que actualmente circunvalan a Soto, más el esbelto y monumental puente ferroviario de los Once Ojos, a la izquierda, nos encontramos las ruinas de un barracón o destacamento que se utilizó como estancia de los presos republicanos que tras la guerra trabajaron en la construcción del ferrocarril Madrid-Burgos. No tiene nada destacado que ver, pues solo quedan ruinas, aunque Luis Miguel Torres “Cotola”, buen conocedor de la zona, nos aseguró que en sus paredes existieron pinturas y poemas escritos por ellos, también sabemos que incluso se utilizó o se utiliza como tinado para el ganado. Entendemos justo reseñarlo en consideración a los presos republicanos que “redimían” las injustas penas mediante trabajos forzados instalados en inmundos barracones.

Muy recomendable es la lectura del libro “Paisajes de posguerra, en un camino hacia la libertad. Los destacamentos penales en el ferrocarril Madrid-Burgos”, escrito por Fernando Colmenarejo y Jesús Calero Camueso, del Equipo A de Arqueología, presentado recientemente en Colmenar, actualmente y en proceso de presentación en otros lugares serranos, como en breve se hará en Soto del Real. Se puede adquirir en la librería El Mirador de Colmenar Viejo.

Situados ya en el recientemente remodelado -aunque todavía parcialmente-Camino del Valle, que fue habilitado en la mayoría de sus tramos, para ser compartido también por caminantes y ciclistas, que gozan de prioridad sobre lo coches. Por él nos dirigimos a la rotonda de Miratoros del pueblo de Soto del Real, donde se sitúa una de las paradas del autobús que nos llevó de nuevo a Colmenar Viejo, aunque muchos tomaron la opción de volver caminando por el antiguo camino de Chozas, pasando junto a la tristemente famosa cárcel de Soto, poco más de 23 km en total y otros aprovecharon para tomar algo o comer en el vecino pueblo.

Muchas Gracias a los asistentes que hacéis posible estas rutas, hoy especialmente a quienes aportaron sus trabajos, su poesía, sus viandas o bebidas, sus fotos y videos, la música, etc. A Benito y Gabino, que nos presentaron a Mariano ya hace algunos años y cada ruta hacen posible que nos acompañe después de desplazarse desde Carabanchel. Y muy especialmente a Mariano por formar parte de este proyecto caminero”.