El presidente de la Diputación de Toledo plantea un decálogo de medidas contra la despoblación

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El presidente de la Diputación provincial reivindicaba al Gobierno de España en su comparecencia también una compensación para el transporte público en el medio rural, para aquellos territorios que padecen un déficit crónico en los transportes, como van a recibir Madrid o Barcelona

El presidente de la Diputación de Toledo y alcalde de Escalona, Álvaro Gutiérrez, ha planteado hoy en las Cortes de Castilla-La Mancha un decálogo de medidas que considera absolutamente necesarias para sentar las bases de la lucha contra la despoblación y que trasladaba durante su comparecencia en la Comisión No Permanente de Estudio para alcanzar un Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha.

Y una de las medidas propuestas por el presidente provincial en la Comisión No Permanente sobre las que más hincapié hacía ha sido un sistema de transporte y movilidad adaptado a las necesidades del mundo rural, que acerque a los habitantes de los municipios “los servicios, el ocio, la cultura y el empleo”, que garantice la igualdad de oportunidades a la que tienen derecho la población rural, algo que solo es posible “si mejoramos la movilidad con infraestructuras y un servicio de transportes eficaz que comunique nuestros pueblos con las cabeceras de comarca y con las poblaciones que disponen de ellos”.

Se trata, afirmaba, “de un debate que debemos abordar urgentemente, es básico crear, e incluso en algunos municipios y comarcas, simplemente recuperar, el transporte público de viajeros por carretera que comuniquen estos pueblos con otros y con sus cabeceras de comarca y capitales donde se encuentran esos servicios básicos que evidentemente no pueden ubicarse en todos los municipios”.

Por ello, demandaba también una compensación para el transporte público en el medio rural, ya que, sin oponerse a que “Madrid y Barcelona se vean muy beneficiados con el reparto de los 800 millones de euros para sus consorcios de servicios públicos”, reivindicaba “al Gobierno de España con más fuerza si cabe, una compensación también para aquellos territorios que padecemos un déficit crónico en los transportes o, lo que es peor, que por carecer de ellos ni siquiera formemos parte del reparto”.

Si hay ayudas para el transporte público deficitario de Madrid y Barcelona “bien, pero también ayudas para el transporte público del mundo rural que también lo necesitan como ellos”, añadía.

Aseguraba Álvaro Gutiérrez que “mientras los pueblos ven desaparecer paulatinamente sus servicios públicos de transporte hacia otras poblaciones quedando prácticamente aislados, resulta doloroso no la razonable atención que despiertan las grandes urbes, sino el olvido de la España rural y la realidad que sufren nuestros pueblos en materia de transportes”.

El decálogo expuesto por el presidente de la Diputación ante los diputados y diputadas regionales siguió a un análisis sobre la situación de la provincia de Toledo y el impacto de la despoblación que la aqueja, así como al repaso a las políticas de su Gobierno en apoyo al mundo rural. Medidas para afrontar el imponente desafío que supone la despoblación que iniciaba aludiendo a los servicios como la sanidad, la educación, sociales o dependencia “que deben prestarse en igualdad de condiciones” y defendiendo que no se pueden volver a cometer “errores del pasado y convertir al mundo rural en pagano principal de una situación en la que se cerraron consultorios y escuelas”.

Acuerdo de todos, fortaleza del sector agroalimentario

Continuaba Gutiérrez con uno de los pilares de esta Comisión como es el propio Pacto contra el despoblamiento porque el consenso “es lo que necesitan nuestros pueblos y es lo que nos reclaman: un acuerdo de todos y entre todos en nuestro país”. El acuerdo “de todas las administraciones, desde la estatal a la local, pasando por la regional y la provincial y contando con el apoyo decidido de la Unión Europea”. Y ponía de ejemplo el pacto suscrito en Castilla-La Mancha al que la Diputación de Toledo se ha adherido.

El reconocimiento de la propia naturaleza y tamaño del mundo rural centra otras de las medidas del decálogo proponiendo adaptar la legislación a la realidad de nuestros pueblos. “No es lógico –argumentaba el presidente provincial- que las leyes urbanísticas o la ley de contratos de la administración pública sean las mismas para una ciudad como Madrid que por ejemplo un pueblo como el mío, Escalona”.

Hablando de tamaño y de capacidades, que no de oportunidades, ponía sobre la mesa las oportunidades de desarrollo o fijación de población que muchos pueblos ven pasar porque “sencillamente no tiene capacidad financiera o disposición de recursos humanos y técnicos para aprovecharlas”. Una situación que les hace mirar a las diputaciones como su salvavidas y por ello defendía otra de sus medidas como es la necesidad de “potenciar las diputaciones provinciales, que es potenciar el mundo rural” y “reforzar su carácter democrático convirtiéndolas en institución de elección directa de sus representantes”.

Una de las fortalezas que Gutiérrez resaltó del mundo rural como es el sector agroalimentario “pujante, moderno y competitivo” para el que pidió “estar todos a una en un ingrediente fundamental para el sector: la defensa del agua. Debemos estar todos unidos, en esto no caben equidistancias”. Así apuntó promover un modelo de PAC orientado a la” producción de alimentos de calidad, basado en la agricultura territorial y en el modelo de explotaciones familiares, aunque no solo; que tenga entre sus prioridades la incorporación de jóvenes, de investigación y tecnología que incremente su productividad y sostenibilidad y que favorezca la internacionalización de las empresas agropecuarias locales”.

También incluía en este punto incentivar el turismo de interior “más presente que nunca y que representa una oportunidad para nuestros pueblos”; prestar atención al sector forestal y potenciando, entre otras fórmulas de economía social.

Para que todo ello pueda llevarse a cabo planteaba otro de los puntos del decálogo como es la necesidad de inversión y bonificaciones fiscales, la necesidad de que haya capital disponible para autónomos, emprendedores y emprendedoras, así como bonificaciones en IAE, Seguridad Social e IRPF.

En definitiva, “deben existir incentivos para que zonas en grave peligro de despoblamiento se vean favorecidas positivamente” y “¿por qué no tocar el impuesto de sociedades de manera que favorezcamos la implantación de empresas en nuestros pueblos?”.

Mapa de distancias, espaciales y temporales de acceso a los servicios básicos

Para el presidente provincial es preciso “parar el proceso de exclusión financiera que sufren los vecinos y vecinas por el cierre de las oficinas bancarias en nuestros pueblos” asegurando que “el proceso de progresivo alejamiento que las entidades financieras han iniciado respecto al mundo rural impide un acercamiento del inversor y un acceso al capital necesario para el emprendimiento, convirtiendo esta tarea en una carrera de obstáculos aún más dura en nuestro mundo rural”.

Y no olvidaba volver a defender la “urgente reforma del sistema de financiación local que dote de mayores recursos económicos a nuestros pueblos, así como una delimitación clara de nuestras competencias”.

Avanzar en la realización de un mapa de distancias, espaciales y temporales, de acceso a los servicios básicos, sanidad, educación, sociales y comerciales; al ocio y la cultura, fundamentales para retener a los jóvenes; y a las grandes infraestructuras, autopistas, autovías y ferrocarriles es otro de los puntos propuestos por Álvaro Gutiérrez en la Comisión de despoblamiento. “Para establecer un plan de prioridades en la ejecución de nuevas infraestructuras de acceso, concertado entre las administraciones públicas competentes para nuestras zonas rurales”, explicaba.

Completaban las propuestas de Gutiérrez las posibilidades de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, planteando la necesidad de acortar la brecha digital para “dotar al mundo rural de unas comunicaciones dignas: conexión a internet a velocidades competitivas, así como la finalización de cobertura de la red móvil”.

Algo que planteaba como “condición necesaria para la proyección de nuestros negocios en el mundo digital, imprescindible por ejemplo para el sector turístico” y el “aprovechamiento que podría hacerse de la deslocalización de puestos de trabajo mediante el teletrabajo, como hemos tenido por desgracia que comprobar por efectos de la pandemia”.

Planteando también que “las administraciones públicas hemos de estar a la altura mediante la simplificación y la facilidad de acceso a la administración electrónica” y, para ello, “la existencia de redes de conexión no debe ser un obstáculo”.

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