El sábado 14 de marzo se celebrará en el campo de la pista de atletismo de Santa María de Benquerencia la segunda edición del festival de rugby infantil ‘Tres Culturas’. Este evento ofrecerá la posibilidad de conocer un deporte cuyos valores son «muy benefiosos para la formación de los niños, pues el compañerismo, la inclusión y el respeto tanto por el rival como por el árbitro son los pilares básicos que sustentan el juego», han señalado desde la organización.
La competición contará con la participación de más de cien menores de entre 8 y 12 años, pertenecientes a los equipos Quijote Rugby Club, Club Rugby Alcorcón y al histórico Club Complutense Cisneros, además del Club Rugby Toledo que ejercerá de anfitrión.
La competición se desarrollará simultáneamente en las categorías de sub 10 y sub 12, por lo que se habilitarán dos campos de juego, cada uno con las medidas reglamentarias de cada categoría, que permitirán a los espectadores «disfrutar de una mañana de rugby completa, y descubrir las particularidades del deporte del balón ovalado», han indicado. Los partidos comenzarán a las 11,30 de la mañana y se extenderán hasta el mediodía.
Además el Club Rugby Toledo presentará una novedad que es la formación del equipo sub6, que harán una demostración de sus habilidades. «La creación de esta categoría demuestra el buen trabajo que la escuela del Club Rugby Toledo viene realizando en el poco tiempo que lleva activa y el potencial de crecimiento que atesora», han destacado desde el club.
El director de la escuela del Club Rugby Toledo, Luis Ruiz Cebrián, ha puesto en valor «la importancia de estos eventos para la visibilización de un deporte poco conocido y que quizás por desconocimiento puede provocar temor por miedo al contacto, pero que cuando se prueba engancha por sus valores y sobre todo porque, sin importar la condición de cada jugador, siempre tendrá un hueco en el equipo».
También ha indicado que «la denominación del evento como festival, y no torneo o campeonato, redunda en ese carácter lúdico y divertido que se quiere transmitir a todo el que se acerque, incluyendo esto, el famoso tercer tiempo, donde todos los jugadores, una vez acabados los partidos, comparten una comida juntos, mezclados los integrantes de todos los equipos, para afianzar esas relaciones creadas en los partidos y demostrar los valores de compañerismo y respeto propios del rugby».
Por último, Luis Ruiz Cebrián ha destacado la necesaria implicación de los padres y madres de los integrantes de la escuela, «sin los que sería imposible organizar estos eventos, que de manera totalmente altruista colaboran en la organización montaje y desmontaje del festival, y la ilusión por poder hacer que el rugby infantil siga creciendo en nuestra ciudad».