El pincho denominado ‘Aquello fue como miel sobre hojuelas’, preparado por la chef abulense Marta Alfayate Jimeno, quien dirige Mangas 1966, ha logrado el Accésit por la Tapa más tradicional en el Concurso de Pinchos y Tapas de Castilla y León, que llevó a cabo su segunda edición los días 28 y 29 de septiembre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de León.
Las propuestas de los concursantes de las nueve provincias de la Comunidad Autónoma fueron evaluadas por el jurado, que era liderado por Pepe Solla, con el fin de elegir las tapas más destacadas de Castilla y León para el año 2026. En el certamen, Marta Alfayate de Mangas 1966, Juan Carlos García de Puerta del Alcázar y Julio Jiménez de La Oca Cocktail Bar representaron a la provincia de Ávila.
Premiados
Los triunfadores de la segunda edición del Concurso Oficial de Pinchos y Tapas de Castilla y León son:
- Ganador del primer premio: Restaurante Jiapan, a cargo del chef Jiale Pan, por la tapa ‘Doce/29’.
- Ganador del segundo premio: Restaurante Habanero Taquería, dirigido por el chef Alejandro San José Birnbaum, con la tapa ‘Milpa’.
- Ganador del tercer premio: Restaurante Azul Mediterráneo, encabezado por el chef Juan Carlos Jiménez Pradas, con la tapa ‘Belemchazo’.
De igual manera, se han otorgado tres menciones honoríficas:
- Accésit a la Tapa más clásica, otorgado al chef Marta Alfayate Jimeno, del año 1966, con la tapa ‘Aquello fue como miel sobre hojuelas’.
- Accésit al Mejor concepto de tapa, concedido al Restaurante Las Kubas, dirigido por el chef David Miranda Castañeda, con la tapa ‘Puceyaki’.
- Accésit a la Tapa más innovadora, para el Restaurante Cuzeo, bajo la dirección del chef Adrián Asensio Malillos, con la tapa ‘Berrea’.
Organizado por la Confederación de Hostelería y Turismo de Castilla y León (HOSTURCYL) y con el apoyo principal de la Junta de Castilla y León, el concurso congregó algunas de las más destacadas propuestas de cocina en miniatura de la Comunidad, y reafirmará el valor del talento de sus chefs, de los productos autóctonos y de la cultura de la tapa como uno de los grandes alicientes turísticos de Castilla y León.