La Cofradía de la Virgen de la Soledad de Velayos recuperará parte de su historia con motivo del centenario del cetro que acompaña a la imagen, fechado el 10 de octubre de 1926. La efeméride ha impulsado a la vecina María Sonsoles González Nieto a promover un programa especial que culminará el viernes, 9 de octubre, con la imposición de un fajín de honor a la Virgen, un hermanamiento con otras cofradías y una procesión extraordinaria por las calles del municipio.
La iniciativa ha permitido recuperar documentación histórica de la hermandad, con referencias que se remontan al menos a 1855. Cuentas, nombres y firmas de antiguos cofrades han servido para reconstruir una tradición religiosa vinculada durante generaciones a los vecinos de Velayos.
La investigación, desarrollada con el respaldo de la presidenta de la hermandad, María del Carmen Jiménez Martín, y la mayordoma de este año, Paula Santo Tomás Gutiérrez, también ha permitido a su impulsora descubrir la presencia de su propia familia en los documentos.
Actos
Los actos del viernes comenzarán con la recepción de autoridades y cofrades, seguida del traslado a la parroquia acompañado por la banda Nuestra Señora de la Soledad de Maello. Posteriormente se formalizará el hermanamiento con tres cofradías y se celebrará la eucaristía, durante la que se impondrá a la Virgen el fajín de honor, la cinturilla y el broche.
La jornada concluirá con una procesión nocturna por un recorrido diferente al habitual. Los participantes portarán velas en recuerdo de los cofrades y vecinos fallecidos, mientras los balcones del municipio serán decorados para acompañar el paso de la imagen.
La recuperación documental también ha evidenciado la evolución de la cofradía, inicialmente integrada solo por hombres y que posteriormente incorporó a mujeres. La transmisión familiar de esta tradición continúa actualmente entre distintas generaciones, con el objetivo de preservar una historia que forma parte de la identidad de Velayos.