La Junta de Castilla y León ha abierto la media veda de 2026 el pasado sábado 15 de agosto con un anuncio específico y ha transmitido un mensaje directo al ámbito cinegético: más libertad para seleccionar, menos trámites burocráticos y una Administración que apoye la labor del cazador en vez de someterle a cargas innecesarias.
La Dirección General de Caza, Pesca y del Medio Rural ha emitido una instrucción que autoriza el registro de las capturas de la codorniz común y la tórtola común o europea, ya sea utilizando el móvil o mediante una ficha en formato papel, según la preferencia del cazador. Ambos métodos son igualmente válidos para fines administrativos y de monitoreo de capturas, y la Administración no muestra preferencia por uno sobre el otro.
Todos los mecanismos requeridos serán sostenidos por la Junta para registrar las capturas y asegurar el cumplimiento de los compromisos tanto nacionales como europeos relacionados con el seguimiento y la conservación de las especies. La diferencia radica en la manera en que se satisfacen dichas obligaciones.
En lo que respecta a la tórtola común o europea, el cazador que elija el formato impreso registrará las capturas en la hoja de seguimiento cada día y deberá entregársela al titular cinegético, quien, a partir de su recepción, deberá incluir esa información en el sistema de registro dentro de las 48 horas posteriores.
El cazador también podrá optar por el registro a través del móvil o mediante un formulario en papel para la codorniz común. En el segundo caso, tendrá hasta el 21 de septiembre para remitir la información al encargado del coto, quien deberá introducir los resultados en la aplicación correspondiente antes del 30 de septiembre.
Respecto a la paloma torcaz, tampoco será necesario registrar las capturas a través de la aplicación móvil. De igual manera, se elimina la conexión que existía entre estos registros y la participación en la caza de la tórtola en el año 2027. El proceso para la próxima temporada se regularizará y se informará con el tiempo adecuado.
El proceso de simplificación está en consonancia con las peticiones enviadas por el propio ámbito y refleja el compromiso de la Consejería de sostener un diálogo constante con cazadores, propietarios de cotos de caza, federaciones y asociaciones representativas.
Según la Consejería, la actividad cinegética representa una estrategia fundamental para el entorno rural de Castilla y León debido a su aporte en la administración del territorio, la preservación de las especies, la generación de empleo y el fomento de la economía en varias comarcas.
El siguiente paso: visores térmicos y un precinto digital voluntario
Entre las acciones más urgentes de la Consejería está la modificación del sistema de precinto digital, de modo que deje de ser obligatorio, así como la regulación del uso de visores térmicos nocturnos en las modalidades de caza mayor.
La Junta desea poner en marcha estas medidas lo más pronto posible, aunque antes contactará con cazadores, federaciones, propietarios de derechos cinegéticos y entidades representativas.
El objetivo de la administración es la mejora de la fauna silvestre, facilitar la práctica legal de la actividad, mitigar riesgos sanitarios y muertes ocasionadas por accidentes de tránsito, disminuir los perjuicios en las explotaciones agrícolas y ofrecer una mayor seguridad legal al sector.
Esta modificación en Castilla y León debe también enriquecer el diálogo nacional acerca del porvenir de la actividad cinegética. Más del 88% del territorio de Castilla y León se dedica a esta actividad, que se lleva a cabo en alrededor de 5.500 cotos y diez Reservas Regionales de Caza, generando un impacto significativo en la economía y en las labores de diversas comarcas rurales.