El verano pide descanso… El huerto, trabajo

216

Sabemos que el  verano es una época de descanso, de vacaciones, de playa, de montaña, de hacer turismo… pero todas aquellas personas que tienen huerto sabes, que también es una temporada para plantar. ¿Y qué se puede plantar en esta época del año? Tomates, calabacines, pimientos, lechugas, judías, acelgas, pepinos… son plantas que requieren de mucho sol.

Aunque las altas temperaturas también obligan a estar más pendientes de ellas. Porque, aunque les gusta el sol, también requieren de mucha agua. Por esto, las tormentas de verano no son lo que mejor les sientan, ya que mojan la superficie de la tierra sin llegar a hidratar las raíces, que es lo que realmente hace que crezcan.

Riego por goteo

Por eso, la mejor opción sería un sistema de riego por goteo, para mantener la tierra constantemente mojada. este es un sistema que advierte, además, de la cantidad de agua que se está gastando y controla mejor el crecimiento de las malas hierbas alrededor de la planta. Sin embargo el riego solo no es suficiente, ya que el agua en días de mucho calor puede evaporarse ante de llegar a planta. Por eso, una solución, es cubrir el suelo, por ejemplo, con restos secos de césped para mantener mejor el nivel de hidratación.

Fertilización

El abono además de ofrecer los nutrientes a las plantas, necesarios para su crecimiento, también sirve para mejorar la estructura y la calidad del suelo, y por supuesto, a ayuda a, como decíamos, mantener esa hidratación de la tierra. Y cuidado, porque no sirve cualquiera. Para plantas que se encuentran en pleno crecimiento, elegiremos un fertilizante rico en nitrógeno. Para plantas en floración, uno rico en potasio.

Control de plagas

Otro inconveniente con el que nos podemos encontrar es el de la aparición de plagas, sobre todo en los meses de más calor. Una de las más comunes es el pulgón. Un bichito que puede adoptar diferentes colores: verde, amarillo, blanco, rojo y negro y que puede acabar con nuestra cosecha, ya que tienen la capacidad de extenderse muy rápidamente. Lo que hace el pulgón es ir consumiendo la savia que va desde las raíces gasta las hojas de la planta, hasta dejarla sin ella. A las orugas, que luego se conviertes en mariposas, también hay que tenerlas en cuenta porque suelen comerse las hojas de las tomateras. Una de las mejores opciones ecológicas para quitarlas de las tomateras es usar la bacteria Bacillus Thuringiensis, que se puede adquirir en tiendas de agricultura y jardinería y daña a las larvas; también se usa infusión o té de jengibre.