Una iniciativa del Ayuntamiento de Colmenar Viejo busca medir el impacto de los excrementos de perros en espacios públicos. El objetivo es mejorar la limpieza de calles, parques y áreas verdes, promoviendo una mejor convivencia entre los habitantes. La propuesta incluye una campaña de conciencia para dueños de perros y un análisis técnico para estudiar la cantidad de excrementos en diferentes zonas del municipio. Los datos recopilados ayudarán a identificar las áreas más problemáticas y a evaluar la efectividad de las medidas tomadas.
La intervención no generará costos adicionales al Consistorio porque está incluida en el contrato de limpieza urbana con la UTE Acciona-FCC. Se espera fomentar la tenencia responsable de mascotas y el compromiso de los ciudadanos con el cuidado de los espacios públicos. El concejal de Medio Ambiente, Agustín de la Fuente Jiménez, anima a los propietarios a recoger los excrementos de sus animales, ya que esto es un deber según la normativa vigente, y el incumplimiento puede acarrear sanciones de hasta 3.000 euros.
Se realizará un estudio para caracterizar los desechos de perros en la vía pública y obtener información precisa sobre el problema. Se recogerán 150 muestras de excremento en las áreas más conflictivas, como La Estación, la avenida de los Poetas, el Parque Fuente Santa y el Parque El Vivero. Esto permitirá mapear la situación y mejorar la limpieza y convivencia en la localidad.