Durante las próximas semanas, el Ayuntamiento de Colmenar Viejo llevará a cabo una campaña para informar a la ciudadanía sobre un proyecto privado para una planta de procesamiento de biorresiduos en el municipio. Habrá informadores ambientales en diferentes lugares y horarios que proporcionarán información sobre el funcionamiento de estas instalaciones y responderán dudas de los vecinos. La campaña será informativa y educativa, ofreciendo datos técnicos de forma clara y accesible. Los informadores no son representantes de la empresa que impulsa el proyecto, que se ejecuta en terrenos de propiedad privada.
El alcalde de Colmenar Viejo, Carlos Blázquez, enfatiza que se dará toda la información necesaria para que los ciudadanos estén bien informados y puedan resolver sus inquietudes. El alcalde asegura que informar no significa persuadir, sino permitir que cada habitante forme su propio juicio basado en datos verificados. Como parte de esta iniciativa, se realizará un buzoneo en todos los hogares de Colmenar Viejo que incluirá una publicación informativa con detalles sobre la planta, preguntas comunes y acceso a documentación pública.
Consulta de documentos
Además, en el sitio web del Ayuntamiento se puede consultar documentación sobre la gestión de la planta, que incluye más de cincuenta documentos del proceso administrativo. El Ayuntamiento está comprometido a que la información sobre medio ambiente y gestión de residuos sea clara y accesible para todos los ciudadanos.

El expediente ha seguido los procedimientos legalmente establecidos, y la licencia de construcción fue aprobada por la Junta de Gobierno Local, tras recibir informes técnicos positivos. El alcalde explica que la Administración está obligada a actuar conforme a la normativa cuando se cumplen los requisitos legales.
También se abordaron las inquietudes de los ciudadanos, y el alcalde destaca la importancia de ser transparentes sobre la situación, así como de atender preocupaciones con información verificada. El proyecto de la planta tiene una capacidad para procesar 75.000 toneladas al año de biorresiduos recogidos de forma separada, excluyendo excrementos y desechos de animales.
La instalación operará con circuitos cerrados, evitando el uso de balsas expuestas. Se han realizado modificaciones para prevenir filtraciones al suelo y acuíferos. El Ayuntamiento continuará supervisando las operaciones y aplicará acciones correctivas si se incumplen las normativas. El alcalde concluye que el Ayuntamiento está comprometido con la comunicación clara y la supervisión rigurosa de la planta, apoyando a los ciudadanos en todo momento.