Illescas acogió la edición XIII de La Batalla de Toledo, un evento que volvió a reunir a escuelas y competidores llegados de distintos puntos de España y del mundo, homologado por AIAMA (Asociación Internacional de Artistas Marciales).
Organizado por los campeones del mundo José Marín y Nacho Serapio, junto a la Escuela de Artes Marciales KAKUTO BUGEI de Yuncos, el campeonato se ha consolidado como uno de los Torneos Open más importantes del calendario nacional, abierto a todos los estilos y disciplinas de artes marciales.
Durante dos jornadas el evento ofreció un espectáculo deportivo de alto nivel, «destacando por su excelente organización, el espíritu deportivo y la diversidad de modalidades en competición», señalaron desde la organización.
En esta edición, alrededor de 400 competidores venidos de diversas partes del mundo, como Portugal, Venezuela, Chile, Noruega, México y distintos puntos de España, participaron en las diferentes categorías.
El evento comenzó con la categoría de Maestros, inaugurando el tatami central, una plataforma elevada a un metro sobre el suelo, donde los más expertos y veteranos se midieron en las modalidades de Katas, Kobudo (armas orientales) y combate.
Seguidamente, comenzaron las diferentes categorías para mayores de 14 años hasta +40 años, distribuidas en cinco tatamis simultáneamente, separados por niveles, género y peso.
También se celenbró el ‘Night Show’, la gala en la que todos los vencedores de las categorías de cinturón negro se enfrentaron en ‘La Batalla Final’ para obtener los premios absolutos de cada categoría, consistentes en el trofeo de Campeón de Campeones y, en los combates finales, el Cinturón de Gran Campeón.
Durante la gala, los invitados de honor fueron recibiendo uno a uno los premios ‘Martial Arts Walk of Fame Awards’ por su trayectoria y contribución a las Artes Marciales. Una gala que tuvo lugar en la plataforma central, con música, humo y luces, presentada por los promotores del torneo, Nacho Serapio y José A. Marín.
La segunda jornada se centró en los más pequeños, de 13 años hacia abajo. Una competición que comenzó con las exhibiciones de las escuelas en el tatami central, para dar paso posteriormente a la competición por edades en los cinco tatamis simultáneamente.
«Con esta nueva edición, La Batalla de Toledo reafirma su posición como uno de los grandes eventos Open del año, consolidando a Illescas como un referente en el ámbito de las artes marciales», destacaron desde la organización.