La instalación de 2500 farolas LED de última tecnología y el sistema de control remoto en los Nuevos Desarrollos ha sido completada por el Ayuntamiento de Boadilla del Monte, abarcando Cortijo Norte y Sur, El Encinar, El Pastel, Los Fresnos, La Cárcava, Valenoso y la Ciudad Financiera del Banco Santander.
Asimismo, se han realizado intervenciones en vías para peatones, ciclovías y estaciones de aparcamiento en las áreas S y B, así como en Valdecabañas, Monte de Las Encinas y Las Eras.
En esta etapa, se ha realizado una inversión cercana a 1.200.000 euros.
Remodelación zona casco antiguo
Actualmente se está llevando a cabo la remodelación de la zona del casco antiguo con estas acciones, con el objetivo de que la sustitución por LED sea efectiva en la totalidad del municipio. Esta tecnología no solo optimiza la calidad de la iluminación en las vías, sino que también disminuye el consumo energético entre un 60 y un 70 %, además de reducir el impacto ambiental.
Durante el año 2025 se llevó a cabo la intervención en la sección del casco antiguo que se rehabilitó, así como en el parque de El Pilar; en etapas anteriores se efectuó la transformación en las urbanizaciones históricas: Bonanza, Las Lomas, Monte de las Encinas, Parque Boadilla, Valdecabañas y Valdepastores, donde se instalaron 2.809 dispositivos de iluminación, por un costo cercano a los 1.110.000 euros.
A las acciones que se han llevado a cabo en años previos en Prado del Espino, Viñas Viejas, calle Alberca, calle Romanillos y la carretera de Majadahonda, así como en los parques y instalaciones deportivas del municipio, se les suma un gasto total que supera los 1.600.000 euros.
La actualización de la iluminación ha representado una inversión de aproximadamente cuatro millones de euros. Además, se debe considerar la instalación de un sistema de gestión a distancia en los 145 centros de control de la localidad, con un gasto próximo a los 800.000 euros.
Mediante este sistema, se puede gestionar la iluminación a distancia, monitorear en tiempo real el consumo, acceder a datos históricos, identificar fallos o interrupciones en el suministro y acortar los tiempos de reacción, lo que también conlleva un ahorro en el personal y una mejora en el servicio.