El Grupo Municipal de Más Madrid llevó al Pleno una moción para pedir que las fiestas patronales de San Miguel y San José Obrero sean declaradas fiestas de interés cultural local. En la moción plantearon también la promoción de un “modelo festivo participativo moderno”.
Según el portavoz de Más Madrid, Carlos Arnal, la declaración «permitiría reconocer oficialmente su valor cultural e histórico, fortalecer su protección y promoción, y fomentar su conocimiento entre los más jóvenes, garantizando su continuidad en el tiempo».
La propuesta, que fue rechazada con los votos en contra de PP y Vox y la abstención del PSOE, planteaba la elaboración de una memoria histórico-cultural, que recogiera los “orígenes, evolución y singularidades de ambas fiestas”, incorporando testimonios de vecinos, fotografías antiguas, material audiovisual y documentación municipal.
Además, planteaba fomentar la difusión audiovisual y digital de las fiestas, mediante la creación de un archivo municipal en línea, vídeos documentales y materiales accesibles “que reflejen su riqueza cultural y su valor intergeneracional”.
En el cuarto punto, se proponía que el Ayuntamiento impulsara un programa “educativo y divulgativo, en colaboración con los centros escolares y las asociaciones locales, para acercar a los niños y jóvenes las tradiciones, símbolos y valores vinculados a las fiestas patronales”.
Desde Más Madrid también se incluía la constitución de una mesa de estudio sobre el “futuro modelo de fiestas patronales, integrada por representantes de los grupos políticos municipales, técnicos del área de Cultura y Fiestas, asociaciones vecinales, peñas, colectivos culturales y juveniles”.
El objetivo de esa mesa, explicó su portavoz, Carlos Arnal, era “analizar, debatir y, en su caso, consensuar” un “nuevo modelo de fiestas adaptado al siglo XXI”, que incorpore criterios de “sostenibilidad, igualdad de género, accesibilidad universal y participación ciudadana real”. “La mesa presentará sus conclusiones al Pleno municipal en el plazo máximo de un año desde su constitución”, añadía el texto.
Finalmente, en el punto sexto, se proponía que el Ayuntamiento garantizara una “gestión transparente y participativa” del presupuesto destinado a las fiestas, publicando anualmente un “informe de actividades, gastos y evaluación de impacto cultural y social”.
Entre los motivos esgrimidos por el Gobierno local para votar en contra de la propuesta, según su Concejal de Hacienda y Fiestas, Enrique González Gutiérrez, se encontraba que se trata de unas fiestas “profundamente arraigadas” que “reflejan la esencia” del municipio y que año tras año “reúnen a miles de vecinos y de visitantes en torno a la tradición, la cultura y la sana participación”.
“ Precisamente por ese valor simbólico y popular, no consideramos necesario iniciar un expediente administrativo de declaración de fiestas de interés turístico local, porque actualmente ya gozan del reconocimiento, la protección y el apoyo institucional del Ayuntamiento de Las Rozas”, explicó el edil.