Se ha rendido un homenaje en Pozuelo de Alarcón a Torcuato Fernández-Miranda, presidente de las Cortes tras la muerte de Franco y autor de la Ley de Reforma Política, que ayudó a la transición hacia la democracia. Este acontecimiento marca los 50 años de dicha ley en las próximas semanas. Para conmemorar a Fernández-Miranda, se ha nombrado una glorieta en el municipio, ubicada en las avenidas de Carrera, Casablanca y Luis García Cereceda.
La alcaldesa, Paloma Tejero, presidió el evento junto a Enrique Fernández-Miranda, hijo del homenajeado y exvicepresidente del Congreso. Juntos, descubrieron un monolito en la glorieta, y un quinteto de La Unión Musical de Pozuelo cerró el acto tocando el Himno Nacional, con la presencia de concejales, vecinos y familiares.
Tejero destacó que la Ley de Reforma Política fue vital para la democracia y alabó la grandeza de Fernández-Miranda, quien puso el interés colectivo por encima del personal. Resaltó que la plaza debe ser un símbolo de unidad y armonía entre los españoles, recordando que unir esfuerzos por el bien común es beneficioso para todos.
Enrique Fernández-Miranda agradeció al Ayuntamiento por el homenaje, recordando la elección de la reconciliación de su padre durante momentos difíciles en España. También mencionó que la Ley facilitó la transición de la dictadura a la democracia y comparó la transición con una producción cinematográfica, donde su padre fue el guionista.