Los Yébenes celebró el XXV Concurso de Poda de Olivo 2026 con podadores llegados de toda la geografía española que compitieron «en un ambiente festivo que confirmó el arraigo popular de un certamen que llega este año a sus bodas de plata», señalaron desde el Ayuntamiento.
El alto nivel técnico de los participantes complicó notablemente la labor del jurado, reconoció el alcalde del municipio, Jesús Pérez Martín, durante el acto de entrega de premios, en el que quiso destacó que » cuando vienen tiempos difíciles, es el momento de reconocer a los agricultores y ganaderos, que siempre están ahí. Pero no hay que estar con ellos solo en esos momentos, sino siempre».
El alcalde apeló además a la unidad del mundo rural como condición indispensable para el progreso de los pueblos «es muy importante que en los pueblos estemos todos unidos. Lo que no hagamos nosotros, no vendrá nadie a hacerlo».
La edición contó con una notable presencia institucional, junto al alcalde de Los Yébenes y la corporación Municipal, asistieron la consejera Portavoz de la Junta de Comunidades, Esther Padilla, y el Director General de Agricultura y Ganadería, Jesús Fernández Clemente, «cuya participación subrayó la relevancia que el Gobierno regional otorga al sector olivarero y, en particular, a este concurso como escaparate de su profesionalidad», indicaron desde el Consistorio. También asistió la presidenta de ASAJA Toledo, Blanca Corroto.
Por su parte Padilla detalló el paquete de medidas con el que el ejecutivo castellano-manchego afronta los principales retos del campo en este momento como son la promoción exterior, el daño de la fauna silvestre y el conflicto hídrico del trasvase Tajo-Segura.
Padilla fue contundente con respecto al trasvase, sobre el que advirtió de posibles acciones legales si el Gobierno central no actualiza las reglas de explotación, cuyo plazo de revisión venció en 2024, y no garantiza los caudales ecológicos del Tajo.
El director general de Agricultura, Jesús Fernández Clemente, felicitó a la organización y subrayó lo que el concurso representa para el conjunto del olivar español «demuestra la profesionalidad que tenemos en el sector del olivar entoda España. Sois profesionales del aceite y tenemos que aprovechar estecontexto para salir adelante».
Fernández Clemente destacó el valor estratégico de los productos emblema deCastilla-La Mancha, como son el aceite, vino y queso, en un escenario marcado por la volatilidad de los mercados y la incertidumbre generada por los acuerdos comerciales internacionales en curso. Un argumento que enlazó con las medidas anunciadas por la consejera Portavoz.
Esther Padilla detalló el paquete de iniciativas con el que el Gobierno regional afronta los retos del campo castellano-manchego. En materia de internacionalización, anunció la eliminación del límite presupuestario del Instituto de Promoción Exterior de Castilla-LaMancha (IPEX), «con el objetivo de dar mayor capacidad a las empresas del sector para abrirse a nuevos mercados y consolidar la presencia de sus productos en el exterior».
En cuanto a la protección de los cultivos, la consejera presentó un plan integral contra la sobre población de conejos que combina campañas de captura, asistencia directa a los agricultores afectados y subvenciones de hasta el 70 % del coste de instalación de vallados y otras infraestructuras de protección. Una medida demandada desde hace tiempo por el sector y que el Ejecutivo regional pone ahora en marcha con carácter urgente.
Ganadores del concurso
Los ganadores del XXV Concurso de Poda de Olivo 2026 fueron en primera posición Félix Mora López que se llevó 700 euros de premio; en segundo lugar José AntonioJiménez Arévalo con 550 euros; el tercero fue Enrique Chico Moreno que se llevó 400 euros; en cuarta posición Jaime GarcíaGarcía que obtuvo una motosierra; el quinto fue Alejandro Jiménez Esteban con 200 euros; sexto Mario MartínDelgado-Gutiérrez que se llevó 175 euros; el séptimo fue Oliver Ramos Cardete con 150 euros; octavo Álvaro Lázaro Ballesteros que obtuvo 125 euros; noveno Pablo Jiménez Díaz con 100 euros; y el décimo fue Iván González Morillo con 70 €. El Premio al mejor participante local fue para Félix Pérez Minaya.
La organización del concurso cerró el acto agradeciendo «la implicación de patrocinadores, jurado, participantes y público asistente, sin cuya presencia y apoyo no sería posible mantener viva una cita que llega a su vigésimo quinta edición como referente indiscutible del olivar en Castilla-La Mancha.La poda del olivo es un oficio que exige años de aprendizaje, sensibilidad para leer cada árbol y la precisión de quien sabe que un corte bien dado puede marcar la diferencia entre una cosecha mediocre y una excelente».