La directora general de Empleo, Marta Roldán, se reunió con el presidente de la Fundación Damasquinado de Toledo, Mariano San Félix, y el patrono de la Fundación, Luis Peñalver, en la Consejería de Economía, Empresas y Empleo de Castilla- La Mancha para abordar los detalles para la puesta en marcha de un módulo de damasquinado en la Escuela de Artes de Toledo.
La formación, que contará con diploma oficial, comenzará en el mes de enero y será la Fundación la que asesore y supervise tanto a los docentes, que serán damasquinadores altamente cualificados, como el temario que se vaya a impartir. Estos estudios están dirigidos a desempleados o trabajadores que quieren ampliar su formación profesional.
El arte del damasquinado se encontraba en peligro. La introducción de la estampación mecánica en los años 70 provocó el cierre de la mayoría de los talleres de damasquinado, una artesanía milenaria emblemática de Toledo. Muchos artesanos quedaron entonces sin empleo o tuvieron que cambiar de oficio, desapareciendo también el sistema tradicional de aprendizaje en los talleres.
La Escuela de Artes y Oficios Artísticos, donde se formaron numerosos damasquinadores de renombre durante la primera mitad del siglo XX, incluidas muchas mujeres, llevaba décadas sin impartir esta enseñanza. En sus inicios, la asignatura de Metalistería incluía contenidos de cincelado, grabado, rejería, orfebrería y damasquinado.
Con esta iniciativa vuelve la formación reglada que reconoce los estudios en esta materia. Unos estudios que antes había que hacer de artesano para luego ser reconocido como Maestro Damasquinador tras cumplir una serie de criterios exhaustivos y de años de oficio.