El Ayuntamiento de Majadahonda ha comenzado a instalar cinco radares “pedagógicos” en varias ubicaciones del municipio. El objetivo es concienciar a los conductores sobre la importancia de respetar los límites de velocidad, con el fin de prevenir accidentes. A diferencia de los radares tradicionales, que sancionan a los infractores, estos radares tienen una función educativa y recopilan datos sobre el tráfico, como velocidades y número de vehículos.
Los radares utilizan un sensor láser para medir en tiempo real la velocidad de los vehículos. Tienen una pantalla LED que muestra si el conductor está cumpliendo con los límites, indicando en verde si la velocidad es adecuada y en rojo si se excede. Acompañan estas señales mensajes e íconos educativos. No buscan sancionar, sino informar. Las pantallas son de alta luminosidad y funcionan con tecnología LED, que es eficiente y duradera.
Los radares se ubican en diferentes calles y avenidas de Majadahonda. Ignacio Silván, el concejal de Movilidad, afirma que estos radares son una herramienta efectiva para motivar a los conductores a reducir su velocidad. La localidad ha invertido 18.077,40 euros en esta iniciativa, que ya ha mostrado resultados positivos en otras ciudades.