UPA Ávila ha analizado en su campo de ensayo, junto a un grupo de agricultores de La Moraña, el comportamiento de la semillas de cereal en una campaña que desde el inicio ha sido muy compleja.
El campo demostrativo está ubicado en el término municipal de Flores de Ávila, una de las zonas de secano más cerealistas de Castilla y León, y con terrenos más áridos y complicados de nuestra provincia. La parcela elegida para la demostración venía de barbecho la campaña pasada.
Los trabajos se están realizando en el campo demostrativo sembrado a finales de noviembre, con más retraso del que hubiésemos deseado por dificultades meteorológicas en forma de muchas precipitaciones en época de sementera, y con muestras distintas de cebada y trigo. Los técnicos de UPA, con el seguimiento que han hecho, han podido comprobar la mejor nascencia y mejor nivel de germinación, con más completo desarrollo, y menos ataques de hongos en los trigos y cebadas certificadas, “que han demostrado tener mayor homogeneidad, pureza, y sanidad”.
Dentro del proyecto de ` Agricultores Contra el Cambio Climático´ , del que forman parte cooperativas y organizaciones agrarias, UPA ha explicado con detalle en la Jornada de Campo el comportamiento de los distintos tipos de semilla objeto de análisis (certificadas y de reempleo) a lo largo de todo el proceso de ciclo vegetativo, desde su nacimiento hasta el momento actual, previo a la cosecha que tendrá lugar en próximos días.

El campo de ensayo de este año en la provincia de Ávila aportará datos concluyentes en un contexto ciertamente complicado, puesto que estamos ante una campaña en la que la sementera no se hizo bien por exceso de humedad, lo que provocó entre otras cosas un retraso en la siembra y que además se fueran los herbicidas por las fuertes lluvias. A esto hay que añadir las altísimas temperaturas en fechas claves (en la segunda quincena de mayo), lo que ha provocado un impacto real en el grano en terrenos especialmente delicados como los que estamos analizando este año.
En apenas quince días conoceremos el muestreo de los resultados con la peritación que realizamos habitualmente cuando el campo está a punto para ser cosechado, y verificaremos entonces los resultados conociendo de primera mano los rendimientos de las semillas certificadas respecto a las de reempleo, objeto de nuestro estudio.
De momento, los agricultores han podido comprobar in situ la mayor o menor resistencia de las variedades en esta campaña tan complicada, por ejemplo con los hongos y enfermedades que han afectado, como es el caso de la nefasia, oidio o tronchaespinas. En este sentido, se ha podido detectar visualmente el mejor comportamiento de las semillas certificadas respecto a las de reempleo de tercer año.