Un homenaje rendido por el Ayuntamiento de Arévalo a Annabelle Russo, quien es la fundadora y directora del campamento “Arévalo Summer School”, mediante la entrega de una placa conmemorativa en reconocimiento a sus cuarenta años de compromiso hacia la educación, la infancia y los valores humanos.
Desde que se fundó en 1985, Arévalo Summer School ha representado mucho más que un simple campamento estival. Gracias a la dedicación y perspectiva de Annabelle Russo, miles de niños y niñas han tenido la oportunidad de experimentar veranos repletos de aprendizaje, diversión y amistad. Originaria de Gibraltar y residente en Madrid desde los 19 años, Annabelle inició este proyecto con una sólida vocación educativa y un profundo compromiso hacia la comunidad.
A lo largo de estas cuatro décadas, la Arévalo Summer School ha marcado un impacto en múltiples generaciones de familias, fomentando el significado de la convivencia, el juego en inglés, la imaginación y la relevancia de la amistad. Desde sus comienzos, el colegio Salesiano de Arévalo ha sido el entorno en el que se ha llevado a cabo esta vivencia educativa y humana, que ya se ha integrado en el legado emocional de la ciudad.
Un emotivo reconocimiento público se otorgó en forma de homenaje a una labor que ha ido más allá de lo profesional, convirtiéndose en un legado. La placa entregada por el alcalde, Vidal Galicia Jaramillo, de manera personal a Annabelle Russo, a quien agradeció por su labor en beneficio de miles de familias, su influencia en la formación de educadores y monitores, y su fomento de los valores de comunidad, respeto y afecto.
“El verano también puede ser una etapa para crecer, aprender y compartir. Solo hace falta hacerlo con alegría”, ha sido siempre el principio que ha orientado a Annabelle. Así, con entusiasmo, Arévalo conmemoró su trayectoria.