La asociación agrícola Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ávila advierte de manera pública acerca del alarmante nivel de abandono en el que se hallan los tendidos de cableado telefónico en diversas áreas rurales de nuestra provincia, un escenario que está siendo explotado por grupos organizados para robar el cobre de los cables.
Según demuestran los estudios recientes, estas bandas criminales cortan las líneas telefónicas en áreas rurales -muchas de las cuales son adyacentes a caminos y vías menores- dejando los cables flojos y los postes derribados, lo que afecta gravemente el acceso y las actividades agrícolas de los afectados. En Castilla y León, únicamente en 2024, se reportaron 428 robos de cableado, lo que coincide con un notable aumento del 87 % a nivel nacional desde 2019, alcanzando un total de 4.433 incidentes.
Retirar el cable, dividirlo en partes manejables y quemar el recubrimiento para extraer el cobre sin dejar rastro es lo que comprende este modus operandi. Además, no solo afecta de manera severa a las infraestructuras de comunicación, sino que también pone a los agricultores en situaciones de dificultades materiales extras en sus terrenos: postes de madera caídos y cables suspendidos obstruyen áreas de cultivo, accesos e incluso caminos, lo que complica especialmente el trabajo de la tierra, la cosecha y el tránsito de maquinaria.
El estado actual amenaza no únicamente el servicio de comunicaciones en las zonas rurales, sino que también afecta la seguridad y la eficacia de las explotaciones agrícolas. ASAJA Ávila hace un llamado urgente a todos los involucrados para que tomen medidas de inmediato, coordinen esfuerzos para hallar soluciones y aseguren que nuestros agricultores no asuman el coste de este tipo de perjuicios.