Homenaje a San Blas: procesión, subasta y celebraciones animadas en Lanzahíta

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El 1 de febrero el jueves pasado, varios residentes han participado en la creación de los bizcochos que, de forma típica, se hacen para todos los habitantes en el parque El Olivar del Duque, y se distribuirán el sábado 3 de febrero, junto con una bebida de limón refrescante.

Las fiestas patronales de San Blas en Lanzahíta comienzan con la realización de las rosquillas, una tradición arraigada.

El alcalde, José Miguel Gómez, explicó que el pueblo colabora en su preparación, aportando muchos de los ingredientes de las mismas. Esto crea “un momento bonito, de hermandad de los lanzahiteños”.

El viernes 2 de febrero, se lleva a cabo una procesión a las 18:00 horas, además se puede disfrutar de la actuación de los niños bailando y de las jotas interpretadas por la ronda La Abantera.

También se celebra una misa en honor a la Virgen de las Candelas, durante la cual se aprovecha para presentar a los niños que han sido bautizados.

En la plaza de España habrá baile por la noche, con la orquesta Vivache amenizando.

La festividad de San Blas, el día más importante, es el sábado 3 de febrero.

A las 12:00 horas se llevará a cabo la procesión y la misa en honor al patrón.

Por la tarde, a partir de las 17:00 horas, se distribuyen las rosquillas elaboradas por los habitantes del pueblo, acompañadas de limonada, en un momento muy significativo para la comunidad que estará animado por la ronda La Abantera.

A partir de las 19:30 horas se inicia el Vítor a San Blas, en conjunto con los caballos y con la participación de Hípica Las Lanzas.

Durante la noche, además, habrá una fiesta de baile ofrecida por la disco móvil New Look, en la plaza de España.

Vítor a San Blas

Cabalgantes y peatones, carros y vecindario en bicicleta surcan las calles de Lanzahíta para rendir homenaje a su protector en una de las festividades más enraizadas de la localidad.

Bajo la luz de las antorchas, se van efectuando paradas por los distintos barrios con narración de los prodigios del patrono.

La solemne procesión culmina en la entrada de la iglesia, donde tiene lugar una subasta de una ilustración de San Blas.

Aquel que resulte ganador de la puja, y adquiera la estampa, la fija en la puerta del sacerdote.