Desapariciones misteriosas, BDSM y corrupción policial en ‘Camino sin señalizar’ la novela de Jaime Molina García

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‘Camino sin señalizar», la novela publicada por la editorial Nazarí, es la más reciente obra del escritor granadino Jaime Molina García.

Autor de las premiadas novelas ‘Lejos del cielo’ (Premio de novela Juan Valera en 2009), ‘El fantasma de John Wayne’ (Certamen de Novela Castillo-Puche en 2008) y ‘El pianista acompañante’ (Certamen Rei en Jaume de Narrativa en 2009), aparece para entregarnos una novela que evidencia la constante tensión que existe en el interior de cualquier relación humana: la sumisión y la autoridad.

“A Irene siempre le gustó sentirse protegida por alguien más fuerte y rudo que ella. En el instituto Marta fue ese amo que Irene ahora elegía en Twitter tras la misteriosa desaparición de Luna. Detuvo el coche y miró su reflejo en el espejo retrovisor. ¿Estoy celosa por ese relevo?”.

Dos amigas de toda la vida, tan diferentes como complementarias, se ven envueltas en una serie de homicidios misteriosos, cuando una de ellas decide vengar la sorpresiva desaparición de su novia en una de sus habituales prácticas de BDSM. Pero cuando Irene desaparece sin dejar rastro, Marta, que es una agente de policía terca y testaruda, se involucrará hasta el pescuezo, con tal de salvar la única vida que le importa: la de su verdadera amiga. Aunque eso signifique cruzar sus propios límites.

“Marta pausó de nuevo el vídeo, incrédula se frotó los ojos con los dedos y eligió casi por inercia un tercer ejemplo en el que una dominatriz con botas de cuero fustigaba a un hombre encadenado a unas argollas y con un aparato metálico presionando sus genitales. Suficiente espanto, fingido o real, suficiente espanto y depravación para una policía. Encendió un cigarrillo para sosegarse, borró el historial de navegación y apagó el ordenador. No se desprendió de los auriculares y ese silencio amortiguado propició un macabro ejercicio de empatía. ¿Consentiría ella una humillación de ese calibre? ¿Le excitaría? ¿Aceptaría el rol de sumisa solo por curiosidad? ¿Y el de ama?”.

Ambientada en un contemporáneo presente de Whatsapp, Twitter y GPS, ‘Camino sin señalizar’ sigue los pasos de Marta, mientras convive con un perro que no eligió cuidar, un novio al que considera un pusilánime, compañeros corruptos, políticos intocables y deseos autoprohibidos…

“Rodney está acojonado por su jefe y acojonado por si ese cabrón me mata a mí también: me protege traicionándome o no poniéndose de mi lado. Natalia está acojonada. Isidro está acojonado. Truhan está acojonado por si lo abandonamos. Irene estará muerta o acojonada. ¿Y yo?, ¿debería estar acojonada?”.

“¿Quién domina a quién?” se pregunta Marta, quien en un constante estado de desesperación, desconfiará de sus colegas de la comisaría, de su novio Roadney, de su amiga de toda la vida y hasta de su propia sombra. Mientras nos conduce por los acantilados de una intuitiva investigación extraoficial, en un intento por encontrar respuestas a esas preguntas que todavía no se anima a nombrar.