Los empresarios contrastan el potencial del aeropuerto de Casarrubios para ser el segundo de Madrid

108
08/01/2024 Visita de las patronales de Toledo y Madrid al proyecto del aeródromo de Casarrubios. Una comitiva de empresarios de la Comunidad de Madrid y de la provincia de Toledo encabezadas por sus líderes patronales, Miguel Garrido de la Cierva (CEIM) y Javier de Antonio (Fedeto), han visitado las instalaciones del aeródromo de Casarrubios para comprobar su potencial en su objetivo de convertirse el segundo aeropuerto de Madrid. POLITICA EUROPA PRESS / MATEO LANZUELA

Una comitiva de empresarios de la Comunidad de Madrid y de la provincia de Toledo encabezadas por sus líderes patronales, Miguel Garrido de la Cierva (CEIM) y Javier de Antonio (Fedeto), han visitado las instalaciones del aeródromo de Casarrubios para comprobar su potencial para convertirse en el segundo aeropuerto de Madrid.

En una visita en la que han estado guiados por Javier Ruedas, consejero delegado de Air City Madrid Sur, empresa propietaria de la infraestructura, los empresarios han recorrido las instalaciones de un aeródromo ubicado estratégicamente en la frontera entre las provincias de Toledo y de Madrid.  Ambos se han interesado en el punto en el que se encuentra el proyecto para saber cuándo la instalación puede convertirse en el aeropuerto que venga a complementar a Madrid-Barajas Adolfo Suárez.

El proyecto que representa Casarrubios presenta como punto a favor su ubicación privilegiada, a sólo 30 kilómetros de la capital el España, con buenos accesos al estar pegado a la autovía A-5.

El proyecto tiene prevista una pista principal de 3.200 metros de longitud y una secundaria de 1.500 metros para vuelos de aviación general o ejecutiva.

Ya en 1978 se analizó esta zona para hacer el segundo aeropuerto de Madrid y todos los estudios arrojaron datos que venían a certificar este emplazamiento.

Una vez que se apruebe el plan, el aeropuerto estará operativo en los próximos cuatro años. Cuenta con una previsión de diez millones de pasajeros en sus primeros diez años, y una oferta de entre cuarenta y sesenta destinos nuevos. A esto habría que sumar la creación de casi 63.000 puestos de trabajo entre empleo directo, indirecto e inducidos y una inversión de 2.500 millones de euros.

Para 2041 se prevén 18.700 millones de pasajeros a nivel mundial, una previsión que se complementa con el hecho de que la flota aeronáutica sea más del doble de la actual, razón en la que se basa este proyecto.