Entrevista a Ángel de Cabo, portavoz de la Plataforma por el Tren Público y Social en la Comarca de la Sagra

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¿Cuál es el origen de la Plataforma por el Tren Público y Social en la Comarca de la Sagra?

El origen la plataforma se remonta a finales de los años noventa. La gente de la comarca se dio cuenta que el ir en tren a trabajar a Madrid era mucho más rentable, pero, por aquel entonces, el punto para acceder al más cercano estaba en Fuenlabrada, a unos 15 kilómetros.

Con el paso de los años han venido muchos candidatos de distintos partidos a pedirnos el voto con la promesa de que nos traerían el tren, pero la realidad es que aquello se ha ido anquilosando, ha pasado el tiempo y no hay ninguna solución. De hecho, cuando nos dijeron eso de que «llegaba el progres» con el AVE siempre recuerdo el ejemplo de Yeles.

En el momento en que empezaron a crearse las primeras urbanizaciones, la gente venía hasta allí desde Villaverde en un tren de medio distancia y, por eso, hay un barrio que le llama La Estación. Nos dijeron que llegaba el progreso y es cierto, llegó, pero vemos cómo el AVE pasa hacia Toledo aprovechando la infraestructura que había hasta entonces sin parar por aquí. Es algo que ha pasado en toda España y, de hecho, Castilla-La Mancha en la segunda región con más kilómetros de tren de alta velocidad de todo el país. El problema es que no ha puesto en contacto a los pueblos con las ciudades que es lo que buscamos nosotros.

No puede ser que una comarca como la Sagra, que tiene más de 120.000 habitantes y a donde cada vez viene más gente a vivir desde Madrid, incluso a trabajar por la puesta en marcha  de la plataforma logística de Illescas, vea  como desde las seis de la mañana la A-42 está parada en el kilómetro 35. Deben existir otras alternativas de transporte y más aun teniendo en cuenta que el tren que pasa por Illescas sigue siendo unidireccional a pesar de los millones que se han gastado en esa infraestructura.

Existe además otro punto muy curioso, porque la gestión, que lleva ADIF, es privada, no lo lleva RENFE, y es ella la que elige los horarios, como el que existe en la franja entre las 15:30 y 16:00 horas, en el que vendría mucha gente de trabajar, pero que se tienen que buscar otra alternativa porque no pueden bajar. Son cosas incomprensibles, pero siguen pasando.

¿Existe un apoyo claro por parte de la sociedad?

Sí, muchísimo. Lo hemos visto claramente cuando se celebraron las últimas elecciones municipales, un momento en el que celebramos numerosas reuniones, sobre todo en Illescas, y que se llenaban. El tema del tren atrae mucho a la gente, porque tienen una necesidad.

En ese sentido, entiendo que la política se inventó para solucionar los problemas de la gente. Pero ¿sabes qué ocurrió? Que en aquellas reuniones, a las que asistían más de doscientas personas, los candidatos a las alcaldías de los distintos pueblos y de todos los partidos estaban allí, pero cuando pasaron las elecciones y ya todo el mundo «se ubicó» se puede seguir viendo a alcalde, pero con los dedos de una mano… y sobran dedos. Hay tres fijos y los demás igual aparecen cuando se ven obligados o mandan a alguien.

Cuando te reúnes en la Mancomunidad con ellos, todos te apoyan, da igual izquierda o derecha, te dicen a todos los que pueden movilizar cada uno en su pueblo,… Palabras. Si hubiera una movilización categórica de todos los municipios de la zona, creo que esto estaría en la agenda política diaria. No es cuestión de medallas, es cuestión de necesitar movilizar a la mayor cantidad de gente posible. Lo que no puede ser es que salga de mucho en mucho…

A pesar de ser plataforma pequeña, hemos llegado incluso al Parlamento Europeo a través de un ‘libro blanco’, hemos llegado al Congreso y seguramente pudiéramos hacer muchas más cosas, pero si tuviéramos el respaldo, por ejemplo, de la Junta de Castilla-La Mancha, tendríamos mucho más peso y entraría en la agenda pública.

Este es un servicio público que tendría que estar funcionando desde hace mucho tiempo, porque traer el tren desde Humanes hasta Illescas, es un trayecto muy corto y es increíble que aún no exista.

También habéis celebrado este mes un acto junto a los Ayuntamientos de Yuncler y Villaluenga de la Sagra…

Junto a los Ayuntamientos de Yuncler y Villaluenga hemos celebrado los 150 años que se abrió la estación entre ambos municipios. Se trata de una estación por la que si pasa el tren, no pueden bajar, pueden subir. Y sería un punto fantástico para el tema del transporte de mercancías, pero no se utiliza, está infravalorado y no se renueva.
Son cosas incomprensibles. Que después de gastar tantos millones de euros sigan funcionado las cosas como funcionan…

¿Cómo fue la movilización que se llevó a cabo el pasado 24 de octubre?

La organizaba la coordinadora estatal por un tren público, social y sostenible a nivel de toda España, vino gente de todo el país y también algunos representantes del Gobierno. Allí pusimos de manifiesto que el cambio climático es un hecho. Puedes pensar lo que quieras en cuanto a gestión privada o pública, pero el cambio climático es un hecho, va a ocurrir y está ocurriendo.

En este escenario, el mejor transporte es el tren, porque es el que menos contamina. Y es por ello por lo que está en el debate político.

La verdad que nos gustó mucho cómo salió la manifestación, funcionó muy bien, con gente de todas las comunidades y todas las provincias.

Ahora queréis poner en marcha la campaña ‘Yo elijo tren’, con la idea de movilizaros más a nivel comarcal. ¿Qué nos puede decir de esta iniciativa?

Sólo de la comarca de la Sagra acudieron a la manifestación del 24 de octubre 35 personas. Además, hablando con los vecinos, estos nos han transmitido que está muy bien lo de llevar el libro blanco al Parlamento Europeo y al Congreso, pero hay que seguir con las movilizaciones, porque sino esto entra en un estado de ‘stand-by’. Hay que seguir manifestándose para que sepan que estamos ahí.

Por ello, vamos a volver a hablar con todas las asociaciones de la Sagra para ir organizando poco a poco esas movilizaciones, teniendo en cuenta también que seguimos afectados por la pandemia. La idea, al final, es hacer una gran movilización en torno a la primavera o más adelante, pero no queremos dejar de hablar con la gente para que esto no entre en punto muerto, además de seguir intentando empujar a las administraciones locales y la Junta para que nos apoyen, de modo que se pueda ejercer más presión desde nuestra pequeña plataforma, que lo tiene complicado con los medios que tenemos.

“El tren lo demanda la sociedad en el tema ecológico y como un servicio público y de eso, a izquierda o derecha, se tienen que dar cuenta”

 

¿Cuáles son las principales reivindicaciones de la plataforma?

Si lo comparamos con la N-2, Guadalajara está en el kilómetro 50 y tiene tren de Cercanías desde Madrid desde hace años. En el caso de Illescas, que están en el kilómetro 35 de la A-42 no llegó y no sabemos muy bien porqué.

La estación de Villaluenga-Yuncler, que este año celebra su 150 aniversario, está en el kilómetro 49-50 aproximadamente. Imagínate lo que sería tener un tren de Cercanías desde ese punto a Madrid. La cantidad de servicio que podría dar a cientos y cientos de personas, miles… Y desatascaría bastante la A-42. Esto, simplemente, sería mejorar la calidad de vida de la gente. Con la cantidad de industria que ha venido a la comarca, el carril de la derecha es sólo para camiones y sólo nos queda el de la izquierda, por lo que desde las 06:00 horas de la mañana la vía se colapsa y la gente no puede estar ahí parada.

¿A qué municipios afectaría directa e indirectamente la llegada del tren?

La beneficiaría toda la comarca y su economía. Imaginemos que llegara solamente a Illescas. En ese caso, además habría que poner una serie de autobuses circulares que recorrieran todos los pueblos de la comarca de modo que no necesitaran de transporte privado para llegar a la nueva estación. Sólo con eso se revitalizaría la economía y se mejoraría los servicios para la gente. Yo entiendo que tanto la Sagra Alta como al Sagra Baja y la Sagra madrileña se beneficiarían muchísimo.

¿Cuál sería el recorrido que haría el tren en el caso de ponerse en marcha?

Para nosotros, lo mínimo es que llegara hasta Villaluenga-Yuncler, pero si conseguimos que llegar a Illescas sería fantástico después de tantos años de trabajo y reivindicaciones.
Se tendría que ampliar la línea C-5 de Cercanías, de modo que partiendo de Humanes de Madrid, que es la última línea que existe, pasaría por Griñón, Ugena e Illescas.

Aparte de lo que ya has mencionado anteriormente, ¿contáis con el apoyo de las instituciones?

Reivindicamos más apoyo por parte de las instituciones. Nosotros somos una plataforma pequeña y hacemos bastante, aunque seguro que podríamos hacer mucho más, pero, sin duda, el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el apoyo de los municipios involucrados a través de la Mancomunidad haría de nuestras peticiones algo mucho más importante. No es cuestión de que tengan cuidado a ver qué color político tiene este o el otro, o cuidado a ver con quién me van a ver en la foto; con lo que hay que tener cuidado es que tenemos una vía unidireccional en pleno siglo XXI, que se han gastado en ella miles de millones y que a las 06:00 horas de la mañana tenemos a toda la gente parada en la A-42 para acceder a Madrid. Es una pena que sólo se vea apoyo a este tipo de cuestiones cuando se acercan unas elecciones y después de que pasan nos quedamos los cuatro de siempre.

En el caso de la Comunidad de Madrid, hace tiempo había problemas como el Ayuntamiento de Griñón, pero en las últimas reuniones que hemos tenido, el alcalde se ha mostrado favorable a la puesta en marcha del tren.

¿Habrá un tren en la Sagra?

Yo creo que sí y es sencillo de explicar. Cuando empezamos con esto y las reuniones con la coordinadora nacional el tren era algo que estaba ahí. Había pequeñas plataformas de pequeños pueblos, que luchaban por cosas que tenían y habían desaparecido, como el ejemplo de Yeles que puse antes. Pues bien, todo esto ahora se ha unificado y el tren es un tema político.

Se sigue consiguiendo pactar presupuestos a nivel estatal porque alguien pide que el AVE llegue a su Comunidad y es algo que sigue vendiendo. Pero lo que ha hecho el AVE, y que conste que yo no estoy en contra de él, es no comunicar los pueblos con las ciudades, sino que solo comunica las ciudades entre ellas. Y a causa de ello la gente se tiene que ir, algo a destacar ahora que está tan de moda esa de la España vaciada.

El tren lo demanda la sociedad en el tema ecológico y como un servicio público y de eso, a izquierda o derecha, se tienen que dar cuenta.