La campaña anual de desbroce y limpieza en el municipio desarrollada por el Consistorio boadillense, abarcando más de 400 hectáreas que se distribuyen entre áreas verdes de mantenimiento intensivo y terrenos municipales de mantenimiento extensivo, incluyendo algunos de tipo forestal.
Ya se ha llevado a cabo el operativo en el 80 % de la superficie anticipada, siguiendo criterios de prioridad y tipos de uso. Se comienza a trabajar en primer lugar en accesos a centros educativos, aceras, áreas de juego infantil, caminos y sendas peatonales, con el objetivo de asegurar el buen estado de los espacios con mayor afluencia. Además, la campaña incluye terrenos vacíos municipales, taludes y jardines de naturaleza más rústica o forestal, así como las zonas alrededor de bancos, mobiliario urbano y otros elementos de uso público.
El mantenimiento de los espacios públicos, la disminución de la carga de combustible vegetal y la prevención de incendios hacen que esta actuación sea fundamental. Más de 30 operarios, junto con desbrozadoras de hilo, desbrozadoras de asiento y tractores equipados con apero desbrozador, son parte de los recursos del Ayuntamiento para llevar a cabo estas tareas. Adicionalmente, desde el año anterior, se dispone de dos robots desbrozadores controlados por radio, que resultan particularmente eficaces y seguros para trabajar en terrenos difíciles y en inclinaciones pronunciadas.
También se consideran en la planificación los ciclos biológicos de las especies salvajes, con el objetivo de respetar en la mayor medida posible la floración y la fauna que beneficia esos ambientes, tales como polinizadores, aves e insectos que ayudan.