Una nueva campaña de supervisión y control ha comenzado el Ayuntamiento de Majadahonda en parques, áreas verdes y vías públicas del municipio con el fin de garantizar el cumplimiento de las normativas locales, especialmente en lo que respecta a la adecuada recolección de excrementos de perros en los espacios públicos. Durante el mes de febrero, la vigilancia especial se llevará a cabo por la Policía Local a través de su Patrulla Ambiental.
La iniciativa se enfocará principalmente en la responsabilidad de recoger los desechos de los animales, así como en la correcta utilización de bolsas y contenedores de color azul diseñados para ese propósito, conocidos como “sanecanes”. En la actualidad, la localidad dispone de 82 “sanecanes”, renovados en la primavera del año anterior: 52 situados en las vías y 30 restantes en áreas verdes, además de contar con 86 dispensadores de bolsas para la recolección de excrementos.
Se intensificarán las patrullas de vigilancia por parte de los agentes en las calles y zonas verdes donde se observan conductas incívicas de manera recurrente. La concejala de Medio Ambiente, Laura Romero, ha indicado que esta acción “se enmarca en el compromiso del Ayuntamiento por mantener una ciudad limpia, segura y agradable para todos, un objetivo que solo puede alcanzarse con la implicación y colaboración de la ciudadanía”. En este sentido, Romero recuerda que “la recogida de los excrementos de las mascotas no es únicamente una obligación legal, sino un gesto esencial de respeto hacia el resto de los vecinos”.
Infracciones
Se considera una infracción grave, según la ordenanza municipal, no recoger las deposiciones de los animales o arrojarles de manera inapropiada, conductas que pueden acarrear sanciones en forma de multas que oscilan entre 301 y 1.202 euros. Además, la normativa establece que la responsabilidad de la limpieza inmediata de la vía pública recae directamente en la persona que acompaña al animal.
Un nuevo programa de supervisión y regulación se presenta como un llamado a la convivencia y a la responsabilidad conjunta de la administración de Majadahonda, que resalta que la preservación y el cuidado de los lugares públicos son esfuerzos compartidos. Garantizar que Majadahonda se mantenga limpia y organizada es responsabilidad de cada uno.