Avanza el proyecto ‘WALK’ del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo

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Universidad Miguel Hernández-Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo

El proyecto, cuyo director es el catedrático José María Azorín de la Universidad Miguel Hernández de Elche, desarrolla un interfaz cerebral para controlar un exoesqueleto que ayuda a caminar.

Bajo el acrónimo de ‘WALK’, investigadores del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), están llevando a cabo, desde el año 2019, este ambicioso proyecto que permitirá ayudar a caminar a personas con movilidad reducida como consecuencia de una lesión medular incompleta.

El ‘Brain-Machine Interface Systems Lab’ de la UMH ha sido el encargado del desarrollo de la interfaz celebral y ha llevado a cabo pruebas con personas sanas para comprobar la capacidad de control del exoesqueleto mediante la relajación e imaginación de la marcha. Posteriormente, se han realizado pruebas con pacientes con lesión medular incompleta del Hospital Nacional de Parapléjicos.

«En las pruebas realizadas se ha podido verificar la efectividad de la interfaz cerebral desarrollada y cómo la motivación de los pacientes es fundamental para conseguir una modulación de su actividad neuronal y, por consiguiente, un eficaz control del exoesqueleto robótico que, con una tasa de éxito muy por encima de la media, consiguió activarse a voluntad en función de la imaginación de la marcha de la persona», señala Antonio Juan, director médico del centro.

El paciente José Manuel Núñez, que ha sido adiestrado para la realización del experimento con el nuevo interfaz, ha expresado su «satisfacción y tremendo orgullo por participar en esta prueba, se siente como magia al pensar que he sido capaz de mover y parar la máquina yo solo con mi pensamiento cuando me relajo pensando en mi hija, y luego hacerla moverse con el pensamiento para caminar”.

El proyecto ‘WALK’, que finaliza este mes de septiembre, ha permitido demostrar la posibilidad de que personas con lesión medular incompleta sean capaces de utilizar su actividad cerebral para controlar un exoesqueleto robótico que le ayude a caminar.

Para el futuro queda pendiente llevar a cabo pruebas que permitan evaluar el desarrollo de este elemento como herramienta de rehabilitación.