Regresaron a sus casas en Navagalamella los 93 residentes que habían estado refugiados en el polideportivo municipal de Alcobendas desde el viernes por la noche hasta el martes. Aproximadamente mil madrileños evacuados debido a los incendios volvieron a sus hogares en autobuses interurbanos del Consorcio Regional de Transportes, después de que se levantaran las restricciones en una decena de municipios de Madrid y cinco en Ávila.
“Nos alegra profundamente que por fin podáis regresar a vuestro hogar, aunque lo hacemos con el corazón encogido. En estos días hemos compartido mucho más que un espacio: sonrisas, abrazos, esperanza y la certeza de que, incluso en los momentos más difíciles, nadie está solo”, expresó la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara.
El ayuntamiento de Alcobendas ha expresado su gratitud a todos aquellos que desde el viernes por la noche han colaborado en este programa de acogida: voluntarios, personal del municipio, Protección Civil y Policía Local, Policía Nacional, Comunidad de Madrid, empresas asociadas, organizaciones y ciudadanos. “Con su tiempo, esfuerzo y generosidad, habéis conseguido que cada familia se sintiera acompañada y cuidada”, ha enfatizado Rocío García.
En el pabellón Amaya Valdemoro, el dispositivo de acogida de Alcobendas ha proporcionado, durante estos cuatro días, alojamiento, alimentación, asistencia médica, apoyo social, apoyo psicológico por profesionales de la Comunidad de Madrid y un acompañamiento continuo por parte de los voluntarios de Protección Civil. Los niños más pequeños han podido participar en actividades de entretenimiento organizadas por los monitores del polideportivo y han disfrutado de castillos inflables. El martes por la mañana, tanto adultos como niños se deleitaron con un concierto del dúo de cuerda Váray-Sorózabal, presentando música de folclore español y húngaro de los compositores Béla Bartók, Manuel de Falla y Pablo Sorózabal.