El programa “En casa contigo”, impulsado por el Ayuntamiento de Burgohondo y FAEMA, mejora la calidad de vida de los adultos mayores, promueve su autonomía y ha generado 6 empleos en la comunidad. Desde 2019, el programa permite que los mayores de Burgohondo sigan viviendo en su hogar y participando en la vida del pueblo.
La iniciativa se basa en el enfoque de Atención Centrada en el Individuo, donde cada participante es el protagonista de su bienestar. Ofrece apoyo personalizado para que los ancianos mantengan su autonomía, hábitos y relaciones sociales. Más de 50 residentes se han beneficiado con servicios que combinan asistencia en el hogar con actividades grupales para mejorar su bienestar físico, cognitivo y emocional. Actualmente, 11 personas están participando, principalmente ancianos que viven solos o en parejas, y familias con limitaciones de asistencia.
El programa ha crecido en respuesta a las necesidades detectadas, proporcionando asistencia adaptada a las circunstancias de cada persona. Francisco Fernández, alcalde de Burgohondo, destaca que «este proyecto demuestra que es posible cuidar a las personas sin alejarlas de su entorno. Hemos conseguido que nuestros mayores sigan viviendo donde desean, rodeados de sus vecinos, de sus recuerdos y de su comunidad».

Hasta ahora, el programa ha generado 16 empleos, principalmente para mujeres rurales, contribuyendo al desarrollo local y a la creación de oportunidades laborales en áreas con pocas opciones. FAEMA, que implementa el programa, también se dedica a la formación de especialistas en el cuidado personal.
El apoyo ofrecido incluye ayuda en citas médicas, compras, paseos, labores domésticas y fomentar el aprendizaje de nuevas tecnologías. Este año se añadirán dispositivos de salud como tensiómetros. El programa se desarrolla en colaboración con profesionales de salud y servicios sociales, garantizando atención integral.
Recientemente, se llevó a cabo una reunión para evaluar el programa, dejando claro que hay un alto nivel de satisfacción entre los participantes y sus familias, quienes valoran la cercanía y la adaptabilidad del proyecto. La colaboración entre las entidades ha ayudado a resolver problemas complejos, fortaleciendo la red comunitaria.
La experiencia de Burgohondo demuestra que invertir en atención cercana mejora la vida de los ancianos y fortalece la comunidad, promoviendo una economía más inclusiva. Se invita a otras entidades a desarrollar proyectos similares que favorezcan un enfoque de atención humano y colaborativo.