Ha finalizado la vendimia de la Denominación de Origen Protegida Cebreros, cerrando 26 días antes que el año anterior, lo que marca la cosecha más temprana en su historia. Esta campaña excepcional e histórica debido a su corta duración y a la menor producción desde que se estableció en 2017. Se estima que la producción no superó los 500.000 kilos, muy por debajo de los más de 800.000 kilos recolectados en el año anterior.
El invierno estuvo caracterizado por climas cálidos y abundantes lluvias, lo que dejó una buena cantidad de agua en el suelo. La primera mitad de la primavera presentó condiciones favorables, pero desde mayo no hubo más lluvias. El verano fue largo, árido y caluroso. Las vides más viejas lograron resistir gracias al agua acumulada, pero las altas temperaturas hicieron que la maduración ocurriera de forma acelerada, terminando la cosecha antes de lo habitual.
Incendios
A pesar de que las uvas llegaron en buen estado a la bodega, el principal desafío fue mantener la acidez y la frescura debido al calor, y las primeras impresiones han sido positivas. Sin embargo, los severos incendios forestales a finales de julio en la Sierra de Gredos complicaron la situación. Aproximadamente 200 hectáreas, que representan el 40% de la superficie de la D.O.P. Cebreros, se vieron afectadas, especialmente en Cebreros y El Tiemblo. La variedad Albillo Real fue la más dañada, reduciendo su producción de más de 53.000 kilos a menos de 26.000 kilos.
Además, tras los incendios, la presión de fauna salvaje, como aves, jabalíes, ciervos y corzos, aumentó, dañando las parcelas restantes y disminuyendo aún más la producción. Desde la D.O.P. Cebreros, se agradece a todas las personas y grupos que brindaron su apoyo después de los incendios, ya que cada gesto de solidaridad es fundamental en estos tiempos difíciles. La D.O.P. Cebreros concluyó un año complicado, con significativas pérdidas, pero mantiene la esperanza en la calidad de los vinos de esta temporada.