Mejoran ligeramente las condiciones del incendio de Navalacruz, pero se mantiene activo y en Nivel 2

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El incendio forestal que tuvo su origen en Navalacruz el pasado sábado 14 de agosto continúa activo y en Nivel 2 de peligrosidad según la Junta de Castilla y León, pero los trabajos realizados durante la pasada noche sumado a una ligera mejoraría de las temperaturas y los niveles de humedad, parece que han conseguido mejorar y estabilizar un poco la situación.

A pesar de ello, siguen trabajando en la zona numerosas efectivos de Ávila, de la región y de otras Comunidades, además de la Unidad Militar de Emergencia (UME) para tratar de sofocar las llamas que aún permanecen activas y centradas, sobre todo, en el flanco derecho del incendio, en la zona del alto de la Paramera y el término municipal de El Barraco.

Según los datos que se han aportado hasta el momento, la superficie quemada, que podríamos encuadrar entre las carreteras N-502, AV-905 y N-403 -toda la Sierra de la Paramera-, superaría ya las 20.000 hectáreas, alcanzando según algunas fuentes los 27.000, aunque está pendiente de valoración según las fuentes oficiales.

Actualmente trabajan en la zona las BRIF del Puerto El Pico, de la Iglesuela (Toledo), de Tabuyo del Monte (León) y de Pinofranqueado (Cáceres), además de que se han unido como refuerzo para colaborar en la extinción del fuego desde hoy la BRIF de Tineo (Asturias), además de las ELIF de varios municipios de la provincia afectados, Bomberos de Ávila, efectivos de Diputación y el Grupo 43 del Ejército del Aire de las UME.

Incendio de El Raso

Por otra parte, en la tarde de ayer, en torno a las 17:41 horas, la Junta de Castilla y León bajada el Nivel de Peligrosidad del Incendio de El Raso (Candeleda) a 1 por la «evolución favorable» que se producía en las últimas horas, desmovilizando entre otras cosas a los medios aéreos y a la UME, que se centrará en Ávila en el incendio de Navalacruz.

Actualmente se encuentran trabajando en la zona medios terrestres de la Junta y de la provincia de Ávila, después de que requirieran la ayuda de la propia UME, de efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y medios llegados desde Castilla-La Mancha.