Enfermedad renal crónica, sin síntomas y silenciosa

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En España, 1 de cada 7 adultos convive con enfermedad renal crónica (ERC). Y 2 de cada 3 pacientes no saben que la padecen, porque se trata de una enfermedad silenciosa, que no presenta síntomas hasta que está muy avanzada.

Se trata de la segunda enfermedad cuya mortalidad y discapacidad más aumentó entre los años 2006 y 2016 después del Alzheimer. La ERC es un importante factor de riesgo cardiovascular, y puede aparecer a consecuencia de la hipertensión y la diabetes.

El pasado mes de marzo se celebraba el Día Mundial del Riñón y del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular. AstraZeneca ha puesto en marcha una campaña, en colaboración con asociaciones, fundaciones y federaciones para concienciar a la población general sobre la importancia de la detección precoz de la enfermedad renal crónica, insuficiencia cardiaca y diabetes.

ERC, uno de los principales problemas de salud

La enfermedad renal crónica se produce cuando los riñones de dejan de funcionar correctamente, es decir, que no tienen la capacidad de filtrar la sangre como debieran.  Esto puede ocasionar que los desechos y toxinas se acumulen en otras partes del organismo, causando otros problemas que perjudican seriamente la salud.

ERC es uno de los problemas de salud pública más graves en España, ya que afecta al 37% de la población mayor de 64 años, y sin embargo, se trata de una afección infra diagnosticada. Lo que se espera que el número de pacientes aumente con el debido envejecimiento de la población.

La doctora Isabel Egocheaga cabello, responsable del Grupo de Trabajo de Cardiovascular y Diabetes de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) señala que “las ERC, la diabetes y la hipertensión están correlacionadas, ya que una de las causas más frecuentes de la ERC es la diabetes, y, asimismo, la ERC se asocia a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares como la insuficiencia cardiaca. Por ello, los profesionales de la Atención Primaria jugamos un papel fundamental en su detección temprana, evitando su avance y mejorando la calidad de vida de los pacientes”.

Prevención

Tomás Juan Fajardo, presidente de Cardioalianza, señala que “es fundamental informar a la población sobre la relación directa que hay entre las tres patologías. La Diabetes y la ERC se encuentran entre los factores de riesgo de la insuficiencia cardiaca. Esta patología suele aparecer como consecuencia de otra enfermedad que haya dañado el corazón y su incidencia va en aumento, por ello, es necesario que desde las asociaciones brindemos e información al paciente”.

Además, añade un dato relevante, y es que esta enfermedad, como es la insuficiencia renal supone una pérdida laboral de hasta un 70% , ya que los pacientes tienen que ausentarse del trabajo para recibir tratamientos de diálisis y trasplantes, lo que “conlleva unos costes sociales, económicos y sanitarios”.

Mercedes Maderuelo, gerente de Federación Española de Diabetes (FEDE), añade que “la diabetes puede llegar a ser una enfermedad grave si no se tienen en cuenta una serie de controles y hábitos de vida saludable en la persona que la padece. Por ello, es fundamental llevar a cabo acciones para dar a conocer los riesgos. Llevando un buen control de la patología, se pueden evitar ciertas complicaciones, y mejorar la calidad de vida del paciente”.

Todos estos expertos aconsejan acudir al médico de familia y realizarse “tres sencillas pruebas” para un posible diagnóstico: “un análisis de sangre, un análisis de orina y análisis de plasma”. Y subrayan lo importante que es “cogerlo a tiempo, para ganar vida”.

Cuidados para los riñones

Hacer ejercicio: nadar, pasear, correr, bailar… cualquier actividad física ayuda a reducir la presión arterial y el riesgo de enfermedad renal crónica.

Dieta equilibrada. La alimentación saludable, (mayor cantidad de productos naturales y eliminar los procesados) previene la presión arterial y la diabetes, enfermedades asociadas con la enfermedad renal crónica.

Hidratación. El nivel adecuado de ingesta de líquidos para cualquier individuo depende de muchos factores, incluidos el ejercicio, el clima, las condiciones de salud, el embarazo y la lactancia. Normalmente, esto significa 8 tazas, aproximadamente 2 litros por día para una persona sana.

Chequeos rutinarios. Muchas de las personas no saben que sufren diabetes, que es un factor de riesgo que, en muchas ocasiones, deriva en una enfermedad renal. Y con mayor razón, acude al médico, si es el caso de que ya cuentes con otros factores de riesgo.

Cuidado con la medicación. Los antiinflamatorios y analgésicos, tomados de manera regular, pueden ocasionar daños en los riñones. En caso de dudas, siempre consulta con tu médico.

Fuera el tabaco. Esta sustancia hace que el flujo de la sangre a los riñones vaya menguando y estos funcionen cada vez peor.