Mantener una buena higiene en perros y gatos es fundamental para su salud y bienestar general. Más allá del aspecto estético, estas rutinas ayudan a prevenir infecciones, parásitos y enfermedades que pueden afectar tanto a los animales como a las personas que conviven con ellos.
El baño: limpieza y prevención
Bañar a tu mascota de forma regular, con productos específicos para su tipo de piel y pelaje, es esencial para eliminar la suciedad, el exceso de grasa y los malos olores. En el caso de los perros, la frecuencia dependerá de la raza y del entorno: los de pelo corto suelen requerir baños cada 4 a 6 semanas, mientras que los de pelo largo o los que pasan más tiempo al aire libre pueden necesitar más frecuencia. Los gatos, aunque más autosuficientes en su aseo, pueden beneficiarse de un baño ocasional, sobre todo si tienen el pelaje largo o sufren alergias.
Corte de uñas: una cuestión de salud y comodidad
Las uñas demasiado largas pueden causar dolor al caminar, deformaciones en las patas o incluso infecciones. Es recomendable revisarlas cada dos o tres semanas y cortarlas con cuidado, utilizando tijeras especiales. Si no te sientes seguro, el veterinario o un peluquero canino puede hacerlo sin riesgo.
Cepillado dental: clave contra el mal aliento y las infecciones
La higiene bucal es otro pilar básico. El sarro, la placa bacteriana y las encías inflamadas pueden derivar en problemas graves, como infecciones o pérdida de piezas dentales. Existen cepillos y pastas específicas para mascotas, además de snacks dentales que ayudan a mantener la boca limpia.
Cepillado del pelaje y limpieza de oídos
Cepillar el pelo de tu mascota no solo elimina el pelo muerto y evita los enredos, sino que también estimula la circulación y permite detectar parásitos o heridas. Asimismo, la limpieza de oídos, con productos adecuados y sin introducir objetos, previene otitis y molestias frecuentes, especialmente en razas con orejas caídas.
Dedicar tiempo a la higiene de tu mascota es una muestra de cariño y responsabilidad. Estas rutinas, junto con las revisiones veterinarias periódicas, garantizarán que tu compañero disfrute de una vida más larga, cómoda y saludable.