El verano es sinónimo de sol, playa y piscina, pero también de agresiones para nuestro cabello. La exposición prolongada a los rayos solares, el agua salada del mar y el cloro de las piscinas dejan huella en forma de sequedad, falta de brillo, puntas abiertas y, en muchos casos, pérdida de fuerza. Por ello, septiembre se convierte en el mes ideal para iniciar una rutina de reparación capilar que devuelva a nuestra melena su vitalidad.
Uno de los primeros pasos es realizar un corte de saneamiento. Eliminar las puntas abiertas ayuda a frenar la rotura y permite que el cabello crezca más fuerte. No es necesario un gran cambio de look: unos centímetros pueden marcar la diferencia.
Los expertos recomiendan el uso de champús nutritivos, mascarillas reparadoras y aceites capilares con ingredientes como el argán, la manteca de karité o la keratina. Aplicar una mascarilla dos veces por semana y dejarla actuar el tiempo indicado puede acelerar la recuperación.
Tras el verano el cuero cabelludo también necesita atención, ya que puede estar reseco o sensible, por lo que es recomendable utilizar exfoliantes capilares suaves y tónicos calmantes que estimulen la circulación y favorezcan un crecimiento sano.
En cuanto al secado y peinado, conviene limitar el uso de planchas, secadores y rizadores durante unas semanas. Dejar que el cabello se seque al aire o utilizar protectores térmicos antes del calor reducirá el daño.
Una dieta rica en frutas, verduras, frutos secos y pescado azul aporta vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales que fortalecen el cabello desde el interior. En algunos casos, los especialistas aconsejan complementos con biotina, zinc o colágeno.
Por último, los tratamientos profesionales, como la hidratación con ácido hialurónico, la cauterización capilar o los baños de brillo, son aliados eficaces para quienes buscan una recuperación más rápida y duradera.
Con pequeños gestos diarios y constancia, es posible devolver al cabello la salud y luminosidad perdidas durante el verano y afrontar el otoño con una melena fuerte, suave y llena de vida.