Protege tus pies del sol y el calor

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El verano es sinónimo de sol, playa y sandalias, pero también es una época en la que nuestros pies pueden sufrir más de lo habitual.

Desde la exposición al sol hasta el uso de calzado inadecuado, los pies necesitan cuidados específicos para mantenerse saludables y lucir bien durante toda la temporada. Aquí te ofrecemos algunos consejos esenciales para cuidar tus pies en verano.

Hidratación constante

El calor y el uso de sandalias pueden resecar la piel de los pies. Es fundamental aplicar una crema hidratante específica para pies todos los días, especialmente después de la ducha, para mantener la piel suave y prevenir la formación de durezas y grietas.

Protección solar

No olvides que los pies también necesitan protección solar. La piel de esta zona es muy sensible y puede quemarse con facilidad. Aplica un protector solar de amplio espectro en la parte superior de los pies y en los dedos antes de salir al sol, y reaplica cada dos horas si estás al aire libre.

Calzado adecuado

Elige calzado que permita una buena ventilación y soporte adecuado para tus pies. Evita las chanclas para caminar largas distancias, ya que no ofrecen el apoyo necesario y pueden causar dolor en los pies y en la parte inferior de la espalda. Opta por sandalias con soporte de arco y una buena sujeción.

Higiene y cuidado de las uñas

Lava tus pies diariamente con agua y jabón, asegurándote de secarlos bien, especialmente entre los dedos, para evitar infecciones por hongos. Mantén las uñas cortas y limpias, cortándolas rectas para prevenir uñas encarnadas. Si notas algún cambio en el color o la textura de las uñas, consulta a un podólogo.

Exfoliación regular

Exfolia tus pies una o dos veces por semana para eliminar las células muertas y mantener la piel suave. Puedes usar una piedra pómez o un exfoliante específico para pies. Presta especial atención a las áreas donde tienden a formarse callos y durezas.

Hidratación interna

Beber suficiente agua es crucial para la salud de tu piel, incluyendo la de tus pies. Mantén tu cuerpo hidratado bebiendo al menos 8 vasos de agua al día para ayudar a mantener la piel flexible y prevenir la sequedad.

Descanso y elevación

Después de un día de estar de pie o caminar, da a tus pies un descanso adecuado. Eleva los pies durante unos minutos para ayudar a reducir la hinchazón y mejorar la circulación. Un masaje suave también puede ayudar a relajar los músculos y aliviar el dolor.

Cuidado en la piscina y la playa

En piscinas y playas, camina con sandalias o zapatos acuáticos para evitar infecciones y lesiones. El agua clorada y la arena caliente pueden causar irritaciones y quemaduras en la piel de los pies.

El verano es una época para disfrutar, pero no debemos olvidar cuidar adecuadamente nuestros pies. Siguiendo estos consejos, puedes asegurarte de que tus pies se mantengan saludables, cómodos y listos para cualquier aventura veraniega. ¡Dales a tus pies el cuidado que se merecen y disfruta de un verano sin preocupaciones!