Qué debes saber si un conejo quieres tener

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Cada vez son más las personas que se decantan por tener una mascota en casa. Sin duda, el animal de compañía preferido por los españoles, es el perro. Después de la pandemia ha aumentado considerablemente el número de adopciones. 

Algunos son más amigos de los gatos que de los perros. De hecho, los gatos se encuentran en segunda posición a la hora de elegir una mascota. Son más independientes y requieren una menor atención.

Pero sorprendentemente, y con más asiduidad nos encontramos con que muchas personas quieren tener en sus hogares un conejo. Estos adorables animales se encuentran en la tercera posición en predilección por parte de los españoles. Y aunque no es tan leal como los perros, ni tan independiente como los gatos, estos animalitos son una buena opción para pisos o casas pequeñas ya que ocupan poco espacio y su cuidado es bien sencillo.

Aunque antes estaría muy bien saber cuáles son los pros y los contras a la hora de tener un conejo en casa. Así, entre las ventajas encontramos que son animales muy limpios. Ellos mismos se asean y se limpian y hacen sus necesidades siempre en el mismo sitio. Además, son poco ruidosos y muy sociables, ya que pueden convivir perfectamente con otros animales (perros, gatos, tortugas…). Aunque requieren pocos cuidados es importante pasar tiempo con ellos, porque si no se les coge, ni se les presta la suficiente atención, al final terminarán por no dejarse tocar. En cuanto al gasto que supone su mantenimiento es mínimo.

Pero también hay que tener en cuenta los inconvenientes. Los conejos son animales con una musculatura muy frágil, con lo que hay que tener mucho cuidado cuando se les coge en brazos, porque si se nos cae pueden lesionarse y fracturarse fácilmente. Aunque como hemos comentado, los conejos se asean ellos mismos, es conveniente que se les cepille a menudo, al menos tres veces por semana, para evitar que se le formen bolas de pelo. Algunos veterinarios recomiendan que hay que esterilizarlos para evitar problemas de comportamiento agresivo. Hay que tener cuidado también, ya que son roedores cuyos dientes están en constante crecimiento y pueden morderlo todo, de modo que hay que tener mucha precaución con los cables a la vista.

A poder ser deberíamos tener al conejo suelto en una habitación y meterlo en la jaula únicamente cuando se vaya a quedar solo. En el caso de que vaya a estar el mayor tiempo dentro de una jaula, es recomendable soltarlo al menos dos veces al día durante media hora mínimo. Los conejos son animales que viven en comunidad y si están mucho tiempo aislados lo pueden notar, incluso pueden llegar a deprimirse.

La alimentación

La dieta de un conejo, que es un animal herbívoro, se compone básicamente de heno, hojas verdes, frutas y pienso. Una alimentación incorrecta es la causa principal de la aparición de enfermedades.

Heno: El heno es hierba que ha sido cortada aún verde y se ha dejado desecar. Debe tenerlo a su alcance a lo largo del día, ya que tiene todo el aporte de fibra para su buen funcionamiento digestivo. El heno más adecuado es el de las gramíneas, que se puede combinar con alfalfa. Y si está bien conservado debe oler a fresco y nunca a rancio.

Hierba fresca, hojas: Se puede elegir entre un puñado de hojas de zanahoria, apio, perejil, escarola, romero, tomillo, acelga, col, remolacha, alcachofas, acelgas, cilantro, espinacas, diente de león. Esto le aportará el calcio, las vitaminas y los nutrientes que necesita.

Verduras o frutas: También puede comer verduras como zanahoria, calabacín, pepino, etc. y frutas como la manzana, fresa o pera. Se pueden dar dos o tres veces por semana, una pequeña cantidad a modo de premio. Pero antes prueba de manera progresiva y observa que no supone ninguna disfunción en su digestión.

Pienso: El pienso adecuado es tipo pellets (hierba prensada), no debemos usar piensos de cereales y semillas que tienen diferentes formas y colores ya que nuestra mascota puede seleccionar las partes que más le gustan, casi siempre las más grasas, que son precisamente las menos recomendables para su proceso digestivo. La cantidad que se recomienda es del 2% del peso del conejo.