El municipio de Boadilla del Monte, con una población que supera los 50.000 residentes, ocupa la posición de menor tasa de criminalidad ordinaria en la Comunidad de Madrid durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo a la información del Balance de Criminalidad elaborado por el Ministerio del Interior.
En la localidad se documentan 357 incidentes identificados, y se observa una tasa de 5,38 delitos por cada 1.000 residentes, la más reducida de los 24 municipios estudiados. Pozuelo de Alarcón (5,41) y Tres Cantos (5,51) ocupan las posiciones siguientes tras Boadilla.
Algunos ayuntamientos cuyos parámetros presentan cifras inferiores a 8 delitos por cada 1.000 habitantes incluyen: Fuenlabrada (6,18), Torrejón de Ardoz (7,47), Móstoles (7,79), Las Rozas (7,88), Alcobendas (7,96) y Colmenar Viejo (7,98).
Situada en el extremo opuesto de la clasificación, se halla la capital madrileña, la cual registra 49.718 eventos documentados y una tasa de 14,17 delitos por cada 1.000 habitantes, la más alta de la lista. A continuación, aparecen Collado Villalba (11,10), Rivas Vaciamadrid (10,94), San Sebastián de los Reyes (10,84), Majadahonda (10,77) y Alcalá de Henares (10,68).
Los datos empleados para esta categorización se refieren únicamente a la delincuencia convencional, esto es, los crímenes que afectan de manera directa la seguridad pública y la convivencia en las localidades.
Los informes sobre ciberdelincuencia suelen ignorarse, dado que los delitos cibernéticos, como las estafas en la red o ciertos fraudes digitales, no están necesariamente relacionados con el lugar donde ocurren los incidentes ni evidencian la realidad de la seguridad pública en cada localidad. Asimismo, dichas violaciones, por su propia esencia, cruzan límites geográficos y su desarrollo se encuentra influenciado por factores externos a la intervención de las autoridades locales.