El Centro Deportivo y Cultural de La Marazuela, en Las Rozas, cerró el pasado miércoles el dispositivo de acogida habilitado para los afectados por los incendios de Ávila y Madrid, después de que abandonaran las instalaciones los últimos 178 vecinos de Robledo de Chavela y Valdemaqueda.
Desde su apertura el pasado 24 de julio, el recinto ha dado cobijo a más de 400 personas procedentes de once municipios, llegando a alojar a más de 300 durante los momentos más críticos de la emergencia. La atención coordinada por el Ayuntamiento con la participación de la Policía Local, el SAMER, Protección Civil, psicólogas y el servicio de atención ciudadana de la Comunidad de Madrid.
El alcalde de Las Rozas, José de la Uz, destacó la implicación de los profesionales y el apoyo de vecinos, asociaciones, voluntarios y empresas, cuya colaboración permitió atender a los evacuados durante seis días y cinco noches. Además, subrayó que no se registraron desgracias personales.
La concejalía de Servicios Sociales gestionó el traslado de ocho personas mayores a residencias y de otras nueve a apartamentos adaptados. Paralelamente, la Asociación Abrazo Animal atendió a más de 50 mascotas, mientras que la Hípica Municipal acogió 23 caballos.
Organización actividades
Para hacer más llevadera la estancia, el Ayuntamiento organizó actividades deportivas, culturales y de apoyo psicológico, además de una jornada en la piscina municipal para medio centenar de evacuados.
El dispositivo contó también con la colaboración de la Real Federación Española de Fútbol, que alojó a varias familias, así como de numerosas empresas de alimentación, restauración y distribución que aportaron comidas, productos de higiene y otros suministros. También colaboraron Cruz Roja, la UME, el SERMAS y distintas farmacias locales.
El Ayuntamiento agradeció el comportamiento ejemplar de los evacuados y destacó que La Marazuela se ha convertido en un símbolo de la solidaridad de Las Rozas.