Se ha celebrado un acto en el parque Cerro de los Perdigones, donde se han otorgado los premios del Concurso Escolar de Poesía, Ilustración y Declamación por parte del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón.
Paloma Tejero, la alcaldesa de la localidad, presidió la ceremonia, a la que también acudieron la concejal de Educación, Almudena Ruiz, así como la hija del poeta que da título al concurso, Elena Diego, la cronista de la villa, Esperanza Morón, y María Luisa Grande, quien fue concejal de Educación y pionera de estos premios hace casi 40 años.
El certamen, orientado a estudiantes de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato de la localidad, ha galardonado en total 40 obras en las diversas categorías: 18 reconocimientos de Ilustración, 18 de Poesía y 2 premios junto con 2 menciones de Declamación.
Colegios participantes
En esta versión han colaborado 16 instituciones educativas de la localidad: San José Obrero, Infanta Elena, Divino Maestro, San Luis de los Franceses, Escuelas Pías de San Fernando, San José de Cluny, Kensington School, Monte Tabor, British Council School, Hogar del Buen Consejo, Pinar Prados de Torrejón, Aquinas, Veritas, Gerardo Diego y Camilo José Cela.
En su discurso, Tejero destacó que “hoy estamos celebrando que hay muchas maneras de contar el mundo con poesía, con ilustración, con voz propia”. “Los casi mil trabajos presentados lo demuestran. Los premiados y todos los que participasteis sois la esperanza de un futuro que viene. Estamos ante jóvenes preparados, que se hacen preguntas y buscan cómo resolverlas, que aman lo que hacen, y lo hacen bien. En vosotros y en nuestros maestros confiamos”, añadió la alcaldesa.
La primera edil, quien ha expresado su agradecimiento a todos los involucrados, incluyendo a las familias, educadores, el equipo de la concejalía de Educación y el jurado, ha extendido sus felicitaciones de manera especial a los vencedores.
Además, subrayó que “gracias a todos por creer en la importancia de la formación en las artes y la belleza. Gracias por apostar por la poesía como forma inigualable de asomarse al mundo. Y por ver también que el arte de contar historias, de emocionar con la palabra, es un pasaporte para la vida”.