El Gobierno de Castilla-La Mancha ha declarado el ‘Damasquinado de Toledo’ como Bien de Interés Cultural (BIC), dentro de la categoría de Bien Inmaterial.
Así, el ejecutivo regional reconoce uno de los oficios artesanos “más emblemáticos y representativos de la identidad histórica y cultural de la ciudad”, señala el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.
Esta declaración finaliza un expediente iniciado en enero de 2025 por la Viceconsejería de Cultura y Deportes, que contó con un periodo de información pública, evaluación de alegaciones del sector y de la Fundación Damasquinado de Toledo, además de con el informe favorable de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Tras corroborar sus valores históricos, artísticos y sociales, la Consejería de Educación, Cultura y Deportes elevó la propuesta al Consejo de Gobierno, que la aprobó el pasado martes.
El damasquinado es una técnica decorativa que consiste en la incrustación manual de hilos o láminas de oro y plata sobre hierro o acero, mediante un proceso artesanal.