Alcobendas cuenta desde este martes con un nuevo gran espacio natural. El Parque Forestal Princesa Leonor, de 26 hectáreas, ha sido inaugurado con el objetivo de recuperar ambientalmente los terrenos de un antiguo vertedero de residuos inertes y convertirlos en un nuevo pulmón verde para la ciudad.
El parque ha supuesto una inversión de 11,2 millones de euros y cuenta con más de 3.000 árboles y 87.000 arbustos y plantas herbáceas, además de diferentes espacios destinados a favorecer la biodiversidad y facilitar el disfrute de los vecinos. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, y la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, han participado en la inauguración del nuevo espacio, que también pretende conectar ambientalmente la ciudad con otros grandes espacios naturales del norte de la región.

Un parque con más de 90.000 plantas y nueve hábitats
La restauración ecológica ha permitido transformar los terrenos del antiguo vertedero mediante la estabilización de las zonas erosionadas, la mejora de los suelos y la recuperación de la cubierta vegetal. En total se han plantado más de 3.000 árboles de 23 especies y 87.169 ejemplares de especies arbustivas y herbáceas adaptadas a las condiciones del terreno y al clima de Alcobendas.
El proyecto ha creado nueve hábitats característicos del paisaje mediterráneo: bosque adehesado, bosque mixto, pradera florida, bosque de ribera, frutales y zona agroforestal, herbazal, matorral de olivarda, bosque de transición y una zona que ya había sido repoblada anteriormente. Esta diversidad vegetal pretende proporcionar alimento y refugio a numerosas especies y favorecer la recuperación de un ecosistema que durante años estuvo ocupado por la antigua escombrera.
Nueve microcharcas para favorecer la fauna
El agua también ocupa un papel relevante en el nuevo parque. Se han construido nueve microcharcas estacionales aprovechando las vaguadas y depresiones naturales del terreno. Las zonas húmedas han sido impermeabilizadas para conservar el agua durante más tiempo y proporcionar un espacio estable para anfibios e insectos.
Durante la inauguración, la alcaldesa y varios escolares participaron en la suelta de ejemplares de galápago que pasarán a habitar estas áreas húmedas. El parque ya cuenta además con una importante presencia de aves. En su interior y sus inmediaciones se han identificado hasta 77 especies, entre ellas diferentes rapaces.
Como parte de la inauguración, el Centro de Recuperación de Aves Silvestres de la Comunidad de Madrid aportó un milano real y un busardo ratonero, que fueron liberados en el nuevo espacio natural.

Nidales, refugios para murciélagos y madrigueras
El proyecto también incorpora numerosos elementos específicamente diseñados para favorecer la fauna. Se han instalado 30 nidales para aves, destinados principalmente a especies insectívoras y pequeñas rapaces diurnas y nocturnas como cernícalos, autillos y lechuzas.
A ellos se suman refugios para murciélagos, tres madrigueras enterradas para zorros y erizos y 12 estructuras realizadas con gaviones, troncos y cañas que podrán utilizar pequeños reptiles, micromamíferos e insectos polinizadores. El objetivo es que el parque funcione no solo como una zona verde para los vecinos, sino también como un auténtico espacio de recuperación de la biodiversidad.
Un corredor verde hacia El Pardo y Valdelatas
Las 26 hectáreas del Parque Forestal Princesa Leonor tienen además una función estratégica dentro de la red de espacios naturales del norte de Madrid. El parque conecta ambientalmente la Dehesa Boyal de San Sebastián de los Reyes, el Monte de Valdelatas y el Monte de El Pardo, formando parte de un corredor ecológico de unas 1.028 hectáreas.
Durante la inauguración, Carlos Novillo destacó precisamente el papel del Arco Verde de la Comunidad de Madrid, una red que busca conectar diferentes espacios naturales y favorecer el desplazamiento de la fauna. De esta manera, el nuevo parque de Alcobendas se incorpora a una infraestructura verde que pretende mejorar la conectividad ecológica alrededor de la capital.

Un recorrido accesible de 2,5 kilómetros
El espacio también está diseñado para el paseo y la actividad al aire libre. Un camino principal de 2,5 kilómetros, completamente accesible y con una pendiente inferior al 6%, recorre las diferentes zonas del parque. El itinerario permite atravesar los distintos hábitats y espacios naturales y puede completarse en aproximadamente 45 minutos caminando a un ritmo tranquilo.
Uno de los puntos más destacados se encuentra en la parte elevada del parque, desde donde se obtiene una panorámica de más de 90 kilómetros de montañas. Desde este punto pueden contemplarse el puerto de Somosierra y buena parte de la sierra de Guadarrama, mientras que hacia el sur aparecen los rascacielos de las Cuatro Torres de Madrid y hacia el este se extiende el núcleo urbano de Alcobendas.
La mayor zona infantil de Alcobendas
El Parque Forestal Princesa Leonor también incorpora nuevos espacios destinados al uso vecinal en la denominada Fachada Urbana, la zona de contacto entre el parque y la ciudad. En este área se ha construido un bulevar arbolado junto a la avenida de la Ilusión y se han habilitado 54 huertos urbanos familiares, cuya entrega está prevista para finales de septiembre.
También se ha creado una zona central para el paseo con una fuente ornamental y está prevista la construcción de una cafetería. Pero uno de los principales atractivos para las familias será Peque Bosque, la sexta área temática infantil de Alcobendas y la más grande de la ciudad, con 700 metros cuadrados y más de 40 metros de longitud.
El espacio está dividido en tres áreas de juego: una zona sensorial y de arena, un laberinto con diferentes niveles para trepar, esconderse y recorrer distintos itinerarios y una torre destinada al juego vertical. El diseño incorpora además toboganes que descienden por la ladera y espacios intergeneracionales para que niños, padres y abuelos puedan compartir las zonas de juego.
Una inversión de 11,2 millones de euros
La creación del Parque Forestal Princesa Leonor ha supuesto una inversión total de 11,2 millones de euros. El Ayuntamiento de Alcobendas ha financiado el 68% del proyecto, mientras que la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica ha aportado 3,6 millones de euros, el 32% restante, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU.
Con su apertura, Alcobendas suma un nuevo espacio verde que combina restauración ecológica, biodiversidad, ocio, deporte, accesibilidad y actividades para las familias sobre los terrenos de un antiguo vertedero. El resultado es un parque concebido para recuperar un espacio degradado y, al mismo tiempo, integrarlo en la vida cotidiana de los vecinos y en la red de corredores verdes que conecta los grandes espacios naturales del norte de Madrid.