María Esperanza Morón, Cronista Oficial de Pozuelo de Alarcón

A partir del mes de mayo la autora escribirá para todos los ‘Pozueleros Informados’.

67
María Esparza Morón.

“He luchado mucho por conservar los monumentos de Pozuelo”

Se dice que es muy difícil encontrar un ‘gato’, ‘gato’ en Madrid, pero si nos ponemos a buscar a alguien que haya nacido en Pozuelo de Alarcón, que se haya criado en el municipio, escrito varios libros sobre su historia, defendido sus tradiciones a capa y espada, haya hecho una tesis doctoral sobre su pueblo y que, además, sea la primera mujer doctora nacida en esta localidad del noroeste de Madrid, de la que además es la cronista oficial, solo hay un nombre, el de María Esperanza Morón García. A partir del mes de mayo los lectores de ‘Pozueleros Informados’, tendrán la suerte de contar con los conocimientos que esta historiadora tiene sobre la localidad, y que mes a mes nos va a ir sorprendiendo.

¿Cuándo conseguiste el título de Cronista Oficial de Pozuelo de Alarcón?
Me nombraron cronista oficial el 20 de enero de 1999, en el Pleno municipal, por unanimidad de todos los grupos políticos que formaban la Corporación esa legislatura. Este nombramiento se debió a que ya llevaba tiempo investigando sobre la historia, vida y costumbres de este municipio, había escrito varios artículos en la prensa local y publicado el libro ‘Pozuelo de Alarcón, su historia. Desde la prehistoria hasta el siglo XVII’.
Como bien has dicho, soy profesora de Historia. He estado 43 años dando clases en un colegio privado de mi municipio. No quise opositar para una plaza del Estado, porque no quería abandonar Pozuelo de Alarcón para desplazarme a cualquier otro lugar de España. El amor que siento por este pueblo me lo ha transmitido mi familia.

¿Qué opinas de que muchos padres no dejen estudiar Historia a sus hijos porque no tiene futuro laboral?
Que no saben el valor que tiene el conocer y estudiar la Historia, sobre todo, para no volver a cometer los mismos errores, pero también aprender de los aciertos. El presente es consecuencia del pasado

En esa Historia de España está el hecho de que tu familia tuvo que abandonar Pozuelo de Alarcón en plena Guerra Civil.
Sí, tuvieron que exiliarse durante tres años. El 26 de noviembre 1936 hubo una orden de evacuación y tuvieron que abandonar el pueblo. La mayoría de fueron andando a los pueblos de la sierra madrileña, otros a pueblos de la provincia de Toledo, Madrid capital, etc. Por aquel entonces el pueblo contaba con 4.000 habitantes.

Después de haber vivido los estragos de la Guerra Civil española ¿Cómo estás viviendo lo que está pasando ahora en Ucrania?
Al recordar los testimonios que nos han dejado nuestras familias de lo duro que debió de ser para la población de Pozuelo en 1936, abandonar sus casas, llevando a sus espaldas lo poco que pudieron transportar, ahora la historia se está repitiendo en Ucrania. Se me saltan las lágrimas cuando oigo y veo las noticias, porque nuestras familias vivieron muy de cerca lo que es una guerra.

¿En qué momento Pozuelo se convierte en el municipio con mayor renta per cápita de España?
Cuando fijan su residencia en el municipio grandes empresarios, presidentes de gobierno, jugadores de fútbol, famosos actores, etc. Es cierto que históricamente, dentro de los pueblos que nos rodean, siempre ha tenido más población y una renta per cápita más alta.

Algo ofrecería para que empresarios, artistas y políticos lo eligieran lugar de residencia.
A partir de los años 60, se crea una urbanización de alto nivel, Somosaguas. Allí se parcelan grandes fincas, de tres mil, cuatro mil metros cuadrados, etc., donde se empiezan a construir chalets, que lindan con la Casa de Campo. Eran antiguas tierras de cereales y pinares, que se convirtieron en un lugar muy atractivo para la alta burguesía madrileña, políticos, artistas… está muy cerca de Madrid y es un lugar, rodeado de naturaleza. En años sucesivos, se vendieron y parcelaron más tierras, que pertenecían a labradores y agricultores, porque no hay que olvidar que Pozuelo de Alarcón era un pueblo eminentemente agrícola.

¿Te molesta que la gente que vive en Pozuelo no sepa su historia?
Muchísimo. En los años 90 fundé la Asociación Cultural ‘La Poza’ con el fin de dar a conocer nuestra historia y tradiciones, pero he de reconocer que cuesta mucho que la gente tenga interés por la historia del lugar donde vive y conozca y participe en el mantenimiento de sus tradiciones .

¿Tienes miedo de que se pierdan esas tradiciones?
Sí, son nuestro sello de identidad, son las que nos hacen diferenciarnos en muchos aspectos de otros lugares. El pasado mes de marzo se editó un CD, con todas las canciones tradicionales que se cantaban en el pueblo, desde tiempos inmemoriales y solo las conocían los antiguos músicos, que se las habían enseñado sus padres y abuelos, las sabían de oído, pero no estaban escritas en ningún pentagrama y corrían el peligro de desaparecer para siempre. Costó convencerlos, pero con una subvención que nos concedió la Comunidad de Madrid, pagamos a un musicólogo para que al tiempo de oírlo, lo plasmara en un pentagrama. Fue muy emotivo y estoy tranquila porque sé que estas canciones ya no se van a perder.

¿Cuántos socios sois?
Somos muchos, porque hay socios que son familias enteras. Pero al ser la cuota familiar, los ingresos no son muchos.

¿Recibís ayuda por parte de los distintos alcaldes y alcaldesas que han gobernado Pozuelo?
Sí, eso sí. Siempre hemos recibido subvenciones por su parte, gracias a eso, hemos podido desarrollar proyectos como fue hacer un archivo fotográfico de fotos antiguas donadas por las familias, restaurar los libros sacramentales, que datan del siglo XVI, de la Parroquia ‘La Asunción de Nuestra Señora’, la más antigua de la ciudad, elaborar un archivo de fuentes orales, que está recogido en el Archivo Histórico Nacional, mantener las tradiciones, etc.
¿No te imaginas viviendo en otro lado?
No, ya no. He viajado mucho. Conozco varios países de todos los continentes, menos La Antártida, pero espero seguir viviendo en Pozuelo de Alarcón, hasta que me muera.

¿Qué te ofrece Pozuelo?
Añoranza. Me alegra ver que va bien, y que progresa. Pero también me duele ver que no se mantienen las cosas. Lo poco que quedó tras la guerra se ha ido destruyendo. He luchado mucho porque se conserven los pocos monumentos y lugares emblemáticos que quedan de épocas pasadas.

¿Crees que tiene que ver que la gran mayoría que vivimos en Pozuelo, no somos de aquí?
Claro. Precisamente en los años 80 me daba cuenta que la población crecía, pero que los autóctonos éramos muy pocos. Y esto iba a llevar a perder las tradiciones y la cultura popular.

¿Cuál es tu lugar favorito?
Todos los lugares de Pozuelo me gustan y los disfruto, pero me encanta la naturaleza, y donde grandes paseos por el monte. Pozuelo está rodeado de montes. El de El Pardo, el de Boadilla, el de Pozuelo y el de la Casa de Campo, Monte Gancedo, Monte Alina, etc. Muchos médicos recomendaban a los padres con hijos que sufrían patologías respiratorias que vinieran a vivir a Pozuelo a respirar este aire y beber nuestras aguas. Cuando construyeron el tren, venían las gentes de Madrid, con botijos a llevarse agua de la Fuente de ‘La Salud’.

De ahí viene el nombre de Pozuelo, ¿no?
Sí, por la cantidad de agua subterránea que tiene y que se extraía a través de pozos. Por todos los sitios había pocos, en las casas, en las huertas, etc. De hecho, el agua sigue manando en muchas zonas, por ejemplo en la zona de la avenida de las Huertas, cuando llueve mucho, en los jardines de los chalets construidos en esa zona, emana el agua. El nombre de la calle se debe a la cantidad de huertas que había a ambos lados y donde se cultivaban lombardas que en los mercados de Madrid eran muy cotizadas.