Ya han pasado cinco años desde que vivimos la pandemia del coronavirus. Esta situación trajo muchas consecuencias, entre ellas la del teletrabajo. Muchas empresas, cuyos trabajadores pudieron seguir realizando su trabajo, han tomado la decisión de continuar con esta dinámica. Y esto también ha traído, a su vez, consecuencias en cuanto a la salud, ya que estas personas tienen han tenido que improvisar y montar su oficina en casa, usando la mesa del comedor o incluso el sofá. Sin contar con mobiliario ni los dispositivos adecuados para tener una postura correcta y saludable, durante tantas horas al día. Actualmente, aunque existe cierta tendencia a la presencialidad entre las empresas, el modelo híbrido sigue presente y no todos los trabajadores cuentan con espacios adaptados a él.
Según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), en torno al 14% de las personas ocupadas desempeña sus funciones en remoto. Esto conlleva muchas ventajas, pero también algunos inconvenientes. Entre ellos, fallos en la conexión, falta de un equipo integral, una menor identificación del trabajador con la empresa, un mayor aislamiento y por tanto menos socialización, dificultad para organizarse, para promocionar, o para trabajar en equipo. Pero quizá lo más preocupantes es lo que afecta a nuestra salud.
Cada vez más personas presentan dolores lumbares, dolores cervicales, tensión en el cuello y en las muñecas, como el síndrome del túnel carpiano, tendinitis, fatiga visual… Esto es solo un pequeño listado de molestias ocasionadas por posturas forzadas e inadecuadas o la falta de un entorno ergonómico para el teletrabajo. Por eso también es muy importante hacer pequeñas paradas y estirar el cuerpo y no pasarse todo el día “mal sentado”. Elegir la tecnología adecuada y tener en cuenta una serie de aspectos clave puede ayudar a evitar estas dolencias. Los expertos en tecnología nos explican cómo trabajar desde casa de manera saludable, evitando impactos negativos en el cuerpo gracias al uso de dispositivos adecuados.

Claves para un teletrabajo saludable
Invertir en tecnología ergonómica de calidad, y el mobiliario adecuado, que se adecue a la fisonomía de cada uno, ya que esto puede mejorar nuestro día a día, sino que también es clave para proteger la salud a largo plazo.
La ergonomía es la disciplina que se encarga de diseñar los lugares de trabajo, para que encajen con las características fisiológicas, anatómicas, psicológicas y las capacidades de cada persona. El primer paso para tener una oficina en casa ergonómica es tener conciencia de ello y seguir una serie de recomendaciones útiles que nos hace Eugenio Pérez, responsable de marca y PR PcComponentes. Él nos recomienda mantener una buena higiene postural y seguir estas pautas para mejorar el bienestar al teletrabajar desde casa:
- Ajustar la altura del monitor: la parte superior de la pantalla debe quedar a la altura de los ojos para evitar la inclinación del cuello, que puede causar dolores y fatiga. Un monitor de 27 pulgadas con ajuste de altura, es la mejor opción para mantener una postura correcta y evitar la tensión en el cuello y la espalda. También es recomendable utilizar soportes para monitores y portátiles.
- Equipamiento ergonómico: contar con sillas ergonómicas con soporte lumbar, teclados y ratones ergonómicos, que favorezcan una postura más natural, así como reposapiés para una correcta alineación del cuerpo, no solo previene dolores musculares, sino que también mejora la productividad y el bienestar general. Trabajar en sillas de comedor puede conllevar dolencias musculoesqueléticas que pueden resultar irreversibles. Asimismo, contar con periféricos mejora la postura de las muñecas y evita lesiones repetitivas.
- Iluminación adecuada: la luz natural es la mejor opción, pero si no es posible, se recomienda utilizar lámparas de luz regulable para evitar reflejos de las pantallas y proteger la vista. De igual manera, seleccionar monitores con tecnología de protección ocular reduce el impacto negativo que la luz azul tiene sobre nuestra salud.
- Hacer pausas regulares: es fundamental realizar descansos cada hora y media o dos horas, para estirar el cuerpo y descansar la vista. Programar descansos y estiramientos en nuestra rutina, con avisos en el móvil o wearable, nos ayudará a mejorar la circulación y reducir la tensión muscular.
- Organización del espacio de trabajo: mantener los objetos esenciales, como el teclado, el ratón o la libreta, a una distancia cómoda para cada usuario ayuda a evitar giros innecesarios y a mantener una postura correcta. Además, un espacio de trabajo limpio y despejado mejora la concentración.
Para teletrabajar de forma eficiente y sin comprometer la salud, ni estar constantemente recurriendo a la consulta del fisioterapeuta u osteópata, es fundamental disponer de un buen equipo, accesorios ergonómicos y una conectividad estable. “Contar con tecnología de calidad no solo mejora la experiencia diaria, sino que también permite mantener un ritmo de trabajo constante, reduciendo interrupciones por fallos técnicos”, explica el experto.
Y añade: “aunque han pasado ya cinco años desde la pandemia y el teletrabajo ha evolucionado, mucha gente sigue sin contar con la tecnología adecuada, como sillas, ratones y teclados ergonómicos, importantes para mantener la postura correcta y evitar dolores. A la larga, tener estos dispositivos hace mucho por nuestro bienestar cuando trabajamos en remoto”.