Dinamismo y potencia en el nuevo Mercedes-Benz GLC

76

El nuevo GLC encarna lujo moderno y deportivo en cada uno de sus detalles. Es el vehículo más dinámico de la apreciada familia de SUV de Mercedes-Benz.

El diseño exterior con proporciones singulares, superficies tersas, aristas de rasgos precisos y un diseño interior de alta calidad con una distribución clara de los componentes. El vehículo convence con sus prestaciones y su eficiencia.

El GLC está disponible exclusivamente en versión híbrida, sea como modelo híbrido enchufable, sea en una ejecución con propulsión híbrida parcial con técnica de 48 voltios y arrancador alternador integrado. Los híbridos enchufables brindan una autonomía de más de 100 kilómetros.

Este SUV convence por su nivel de confort y su agilidad, tanto en carretera como fuera del asfalto. Al mismo tiempo, la nueva dirección del eje trasero aumenta su seguridad y su maniobrabilidad. En la conducción todoterreno convence con numerosos atributos, como la tracción integral 4MATIC de serie, la posibilidad de los híbridos enchufables de conducir campo a través en régimen eléctrico, la pantalla Offroad y el llamado «capó transparente».

El alto nivel de expectativas puestas en el nuevo GLC se revela en cada uno de sus detalles. El diseño exterior se caracteriza por una configuración tersa y convexa de las superficies, acentuada por los rasgos precisos de las nuevas aristas en los laterales, mientras que el interior del nuevo GLC, incluye ahora la línea Avantgarde, que emite una señal clara a los ocupantes del vehículo: “¡bienvenidos al lujo moderno y deportivo de Mercedes-Benz!”, la integración de smartphone, la carga inalámbrica o asientos calefactados para el conductor y el acompañante.

Al igual que sus antecesores, el nuevo GLC ha sido concebido explícitamente para la conducción sobre terrenos accidentados, y está preparado para este uso gracias a numerosos equipos y sistemas nuevos.

Los nuevos modelos híbridos enchufables ofrecen una vivencia de conducción del futuro: el desplazamiento campo a través en régimen exclusivamente eléctrico. Con esta opción el conductor puede dosificar con gran sensibilidad la fuerza del motor eléctrico en todo momento. Esto hace posible una conducción controlada y de alta precisión, incluso en terrenos muy accidentados con una propulsión eléctrica sobre terrenos difíciles durante un periodo de tiempo prolongado.