Suzuki Vitara 1.4 VVT 4×4 GLX 140cv: Ruta y campo, al gusto

0
79

Uno de los modelos emblemáticos de Suzuki es sin lugar a dudas el Vitara, heredero de los siempre demandados pequeños todoterrenos de la firma. La generación puesta en el mercado en 2015 fue renovada recientemente para hacerla más competitiva frente a unos rivales que crecen y son mejores cada día.

Los cambios no son profundos y afectan sobre todo al aspecto, tanto en el exterior como en el interior, también al equipamiento y asimismo a la gama de motores, ahora más eficientes, y que dada la actual criminalización de los motores de gasoil, no incluye ninguno diésel.

Los de gasolina mantienen las características principales de los anteriores, es decir siguen siendo equilibrados en lo que gastan de combustible y en las prestaciones que ofrecen, funcionan de forma agradable y, según la combinación de motor y cambio, ofrecen un comportamiento más que correcto, muy acertado o más bien justo.

La carrocería es funcional, pues el acceso al interior resulta fácil tanto para entrar como para salir de ella, la visibilidad es buena, hacia delante y también hacia atrás, y el interior está bien aprovechado dadas las dimensiones exteriores.

Horas Punta escogió para la prueba la versión más potente, más equipada y con tracción integral, quizás no la más demandada por los clientes, pero si la más completa. Solo le faltaba la guinda de montar cambio automático, ya que en nuestro caso le llevaba manual de seis velocidades.

Mejora en las calidades

En este nuevo modelo, los paragolpes delanteros tienen distinto aspecto e incluyen embellecedores cromados, también es distinta la parrilla y los pilotos son de leds. Hay nuevas llantas de aleación de 17 pulgadas de diámetro.

Además para la carrocería hay ocho combinaciones posibles con pintura bitono y cinco colores metalizados, dos de ellos nuevos. También hay dos paquetes de personalización denominados Rugged y Urban.

Se ha mejorado la calidad del interior del habitáculo utilizando un material más blando en el salpicadero, así como una tapicería distinta, que en nuestra unidad era mixta de cuero y Alcántara que le confería una bonita presencia.

La impresión que genera el salpicadero al tacto ha mejorado muchos enteros respecto al de la generación anterior del Vitara. No está a la misma altura es la calidad de la pantalla de 7 pulgadas del sistema multimedia y de navegación, que se mantiene sin cambios.

La distribución de mandos en el interior es, como en otros modelos de Suzuki, sencilla y enfocada a la facilidad de uso. La excepción es la pantalla central que hay en el salpicadero. Ésta, que tiene un aspecto austero, presenta un manejo que no es intuitivo y en ocasiones se vuelve complicado. Por ejemplo, el volumen del sistema de sonido se cambia desplazando un dedo sobre una superficie marcada, cuando una ruleta física sería mucho más conveniente para esta función. Es de serie en todas las versiones salvo en las más básicas.

Agradable de conducir

El Vitara es un todocamino compacto muy agradable de conducir por la sencillez de sus mandos, de reacciones muy progresivas y seguras. Dentro de la gama que tiene actualmente Suzuki, es el segundo en tamaño, tras el SCross, y por delante del pequeño Ignis.

Tiene una suspensión muy confortable, tirando a blanda, que controla bien los movimientos de la carrocería, tanto cuando se circula en carretera como cuando se mete en zonas camperas. Está muy bien equilibrada, no provoca rebotes desagradables, ni cuando se pasa por badenes pronunciados.

Es silencioso, cómodo, da buen resultado en circunstancias diversas, como puede ser la ciudad o para viajar por cualquier tipo de vías, y que además, puede circular por caminos fáciles (o no tanto, puesto que las cotas todoterreno son aceptablemente buenas) cuando sea necesario.

Se trata de un vehículo fácil de conducir, al que uno se acostumbra rápidamente pues, en general, los distintos mandos están bien organizados y son fáciles de utilizar y encontrar.

Si se circula a velocidades legales, sin acelerones innecesarios, gasta poco y resulta veloz. Durante nuestra prueba se quedó en 6,4 l/100km en recorridos mixtos.

Este motor de gasolina de 140cv, tiene un funcionamiento muy satisfactorio y dota al Vitara de una capacidad de aceleración alta desde muy bajas revoluciones, sin altibajos ni brusquedad en la entrega de potencia. Además es bastante silencioso.

Las cotas todoterreno del Vitara le permiten circular por caminos irregulares con bastante suficiencia. Son estas: ángulo de ataque, 18,2 grados; ángulo ventral, 17,4 grados; y ángulo de salida, 28,2 grados; altura libre al suelo, 185mm.

Interior espacioso

El habitáculo es espacioso en ambas filas de asientos, situándose en la zona media de la categoría en este aspecto. La anchura entre puertas no es suficiente para alojar con holgura a tres adultos de corpulencia normal, aunque esto tampoco es posible en ninguno de sus rivales. Por último, la altura libre hasta el techo permite que una persona de alrededor de 1,85 metros de estatura se pueda acomodar, siempre que no se yerga.

La banqueta trasera es fija, no se puede desplazar en sentido longitudinal como sí ocurre en alguno de sus rivales, pocos la verdad, solución que resulta muy útil. En esta fila de asientos no hay un reposabrazos central.

Los asientos son cómodos. En las versiones tope de gama, como en la GLX de nuestra unidad, van tapizados en cuero los laterales, y un ante o terciopelo la parte central de la banqueta y respaldo.

Delante hay numerosos huecos portaobjetos, aunque ninguno tiene un fondo de goma que impida que los objetos depositados en ellos se muevan de un lado a otro en las curvas. Detrás, hay otro en cada puerta para meter botellas grandes.

La visibilidad hacia el exterior es buena. En algunos SUV, la vista hacia los tres cuartos trasero está muy obstaculizada por un pilar trasero ancho, pero no es el caso del Vitara. Aún así, para facilitar las maniobras, hay una cámara trasera de aparcamiento que de una imagen de buena resolución.

El maletero tiene un volumen de 375 litros, que le coloca en la parte alta del segmento. El área de carga tiene formas regulares que facilitan el aprovechamiento del espacio. Hay una tabla que puede colocarse a dos alturas y, en su posición más alta, deja por debajo un compartimento de unos 10 centímetros de altura. Si se coloca en su parte superior, el maletero forma una superficie continua con los respaldos posteriores abatidos, pero no completamente horizontal, sino en ligera pendiente.

Debajo del tapizado inferior del maletero hay un hueco donde está el kit de reparación de pinchazos y donde cabe, en caso de pedirla, una rueda de repuesto de emergencia. También es posible transportar una rueda completa, del mismo tamaño que el resto, pero esto exige colocar la tabla divisoria en la posición más alta y, por tanto, perder espacio de carga.

Tracción integral

Suzuki llama al sistema de tracción total All Grip, que además figura en el exterior del coche, y consiste en un embrague multidisco que acopla el giro de las ruedas traseras al de las delanteras en diferentes grados según la posición del embrague.

Tiene cuatro modos de funcionamiento, seleccionables con un mando que hay en la consola: Auto, Snow, Lock y Sport. El primero (Auto) trata de que el eje trasero no reciba nada de tracción para reducir el consumo de combustible, excepto si las condiciones de adherencia no son favorables.

En los modos Snow y Lock las cuatro ruedas reciben tracción, en el primero caso en una proporción variable y en el segundo en una fija 50/50 (eje delantero/eje trasero). El modo Lock se desactiva automáticamente por encima de 60 km/h. Por último, en el modo Sport la respuesta del motor al acelerador es más rápida (y se nota claramente).

Durante la prueba del modelo recorrimos algunos kilómetros sobre terrenos algo complicados, no demasiado, con barro, hierba mojada y piedras, muy resbaladizo, con pendientes moderadas y un vadeo fluvial con poco caudal. La tracción total esultó muy satisfactoria para avanzar sin complicaciones empleando la función Lock y el modo Snow. Este Vitara es un todoterreno cuando se adentra en campo.

Completo en seguridad y confort

Hay tres niveles de equipamiento para el nuevo Vitara: GL, GLE y GLX. Desde el más económico incluye elementos como aire acondicionado, radio CD con bluetooth, control de estabilidad, retrovisores exteriores eléctricos y control de descenso de pendientes. El nivel GLE añade las llantas de aluminio de 17 pulgadas, climatizador automático, cámara de visión trasera y programador de velocidad activo.

Por último, en el GLX, que era el acabado de la unidad probada, son de serie faros de leds para cortas (las largas son halógenas), acceso y arranque sin llave, navegador y asientos calefactables. Se estrenan un sistema multimedia compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

En las versiones GLE con tracción total y GLX, con cualquier tipo de tracción, es de serie un sistema de frenada automática de emergencia que avisa al conductor de un posible peligro mediante una señal acústica y visual, o actuar sobre los frenos. También llevan de serie un programador de velocidad activo con los niveles de equipamiento más altos.

Asimismo se estrenan el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, el de detección de objetos en el ángulo muerto y la alerta de tráfico trasero, que avisa de la presencia de coches o peatones detrás del vehículo, asistente por cambio involuntario de carril, la alerta por cambio involuntario de carril y el detector de fatiga.

El exterior y el habitáculo se pueden decorar con una serie de accesorios y molduras. La carrocería se puede elegir entre 15 colores distintos, ocho bitono y cinco metalizados, y hay dos paquetes de accesorios compuestos por distintas molduras que cambian la estética del vehículo. En el habitáculo se puede elegir el color de algunas molduras.

Otra novedad es que, en las versiones más equipadas, como la probada por Horas Punta, la instrumentación incluye una pantalla a color de 4,2 pulgadas, cuyas funciones se manejan a través de dos pulsadores ubicados en la propia pantalla de manera un tanto farragosa por su posición, y un nuevo reloj analógico en la parte central del salpicadero, que se suma al digital que aparece en el cuadro de mandos.

FICHA TÉCNICA

Motor

1.373 cc. Motor de gasolina de 4 cilindros en línea, inyección directa con turbo e intercooler. Caja de cambios manual de 6 velocidades. Tracción integral programable. Potencia: 140 cv.

Prestaciones y consumos

Velocidad máxima: 200 km/h. Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,2.

Consumo mixto en prueba: 6,4 l/100 km. Consumos oficiales. Mixto: 6,1 l/100 km. Urbano: 7,0 l/100 km. Extraurbano: 5,5 l/100 km.

Emisiones de CO2

139 gr/km (Euro6).

Dimensiones y capacidades

Longitud: de 4.175 mm. Anchura: 1.775 mm. Altura: 1.610 mm. Peso en vacío: 1.195 kg. Capacidad maletero: Desde 375 litros hasta 1.120 con los respaldos traseros abatidos. Capacidad del depósito de combustible: 47 litros.

LO MEJOR

Comportamiento en ruta y campo. Maletero. Equipamiento. Consumo. Suspensión.

LO PEOR

Ruidos de rodadura a alta velocidad Tacto pantalla. Manejo ordenador viaje. Plaza central.

PRECIO: 25.690 euros

(Aparte quedan los descuentos de la marca, las posibles subvenciones oficiales y el equipo opcional)